(ARGENTINA).- Tobías Ramírez se quedó en Buenos Aires para completar la rehabilitación de su rodilla derecha, mientras el plantel de River realizaba la pretemporada en España. El defensor solo disputó un partido desde que llegó como primer refuerzo de la era de Eduardo Coudet y hoy entrena en doble turno con la mira puesta en volver a ser considerado. La reciente rescisión del contrato de Paulo Díaz le abre un escenario más propicio para pelear un lugar en la zaga.
Tobías Ramírez cerró su llegada a Núñez a principios de abril, pero su adaptación fue esquiva. Debutó como titular ante Racing en el Cilindro de Avellaneda y apenas jugó 45 minutos: vio la tarjeta amarilla temprano, sufrió varios desbordes y Coudet lo reemplazó en el entretiempo. En las semanas siguientes integró el banco de suplentes en dos ocasiones y después no volvió a ser convocado, siempre relegado detrás de Martínez Quarta y Rivero.
A principios de mayo Tobías Ramírez sufrió una sinovitis en la rodilla derecha y poco después fue operado por un síndrome meniscal externo en esa misma articulación. La intervención le demandará entre dos meses de recuperación, según informaron desde el club. El defensor no viajó a la pretemporada en España por decisión del cuerpo técnico y permaneció en el país para avanzar con la puesta a punto.
La decisión de Coudet sobre Ramírez
Coudet dispuso que Ramírez se entrene en Buenos Aires junto a los otros dos lesionados del plantel, Juan Carlos Portillo y Agustín Ruberto. El zaguero trabaja en doble turno con un especialista y fue visto junto al preparador físico Mirko Osan realizando ejercicios de fuerza para las piernas. La prioridad es que llegue al ciento por ciento desde lo físico antes de sumarlo a la exigencia del equipo, un recaudo que el DT tomó después de aquel debut adverso y la posterior recaída.
La apuesta de River por Tobías Ramírez fue de 2.2 millones de dólares por el 50% de su ficha, con un contrato que se extiende hasta diciembre de 2029. Coudet lo tenía en el radar desde su paso por Alavés de España y fue él quien dio el visto bueno para que la dirigencia acelerara la negociación con Argentinos Juniors. Hoy, con casi tres meses de inactividad, el defensor todavía no pudo devolver en cancha esa inversión.
La salida de Paulo Díaz, que rescindió su vínculo en las últimas semanas, despejó el camino en una defensa que ahora cuenta con una ficha menos. Ramírez deberá mostrar las cualidades que exhibió en el club de La Paternal y en la Selección Argentina Sub 20, las mismas que convencieron a Coudet de pedir su contratación. Se espera que el defensor quede a disposición del cuerpo técnico una vez que complete la rehabilitación, con la chance concreta de pelear un puesto en la zaga para el segundo semestre.


