(ARGENTINA).- “El oficio que tiene para jugar esas pelotas bajo presión, cómo posiciona el cuerpo. Sabe hasta cuándo lo van a tocar para dejarse caer”. La descripción, una radiografía precisa de Marcelo Gallardo acerca del partido de Enzo Fernández ante Austria, pintó de cuerpo entero la actuación del volante en la victoria 2-0 de la Selección Argentina que selló la clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
El partido se jugó en Dallas y tuvo a Enzo Fernández como protagonista desde el inicio. Completó los 90 minutos con 63 de 70 pases precisos (90%), 32 de 38 en campo rival y 31 de 32 en campo propio. Además, registró 85 toques, 295,3 metros de distancia total con la pelota, 5 contribuciones defensivas y 7 recuperaciones. Una planilla que reflejó su peso en la gestación de juego y su despliegue para cortar circuitos austríacos.
La influencia directa de la que habló Marcelo Gallardo en su rol de analista para ESPN se vio en la jugada que quebró el cero. Fue su asistencia quirúrgica a Lautaro Martínez la que derivó en el penal que Lionel Messi transformó en el primer gol. Con la ventaja, el ex mediocampista de River bajó la intensidad en el complemento pero mantuvo la claridad para manejar los tiempos con pases entre líneas y diagonales constantes.
El propio Enzo Fernández explicó el cambio de rol que le exige el cuerpo técnico. “Scaloni me pide juego y llegar al área, es la función que me está haciendo cumplir ahora y también lo hice antes. Me siento muy cómodo, igual con mis compañeros también tenemos que movernos en función de la pelota porque tenemos una manera de jugar muy fluida que es la base”, dijo en conferencia de prensa.
Esa versatilidad lo convierte en un comodín irremplazable para Lionel Scaloni, igual que en el título de Qatar 2022. El volante aparece como pieza vital en la gestación de juego y también como amenaza para pisar el área rival, algo que esta vez se reflejó en los dos remates bloqueados que sufrió la defensa austriaca.
En el primer tiempo tuvo mejor participación de la que acostumbra y fue fundamental para manejar los tiempos y la posesión. Para el complemento sostuvo la claridad con pelota bajo la suela, pases al espacio y visión para encontrar compañeros, siempre como dueño de la gestación de juego. Austria intentó achicar sin éxito ante esa capacidad para absorber la presión y sacar al equipo del fondo.
La formación en las Divisiones Inferiores de River y posterior debut en primera de la mano de Marcelo Gallardo sigue dándole a la Selección intérpretes con peso propio en las citas más exigentes. Hinchas millonarios y de otros clubes celebraron en redes la actuación de Enzo Fernández y lo ubicaron otra vez entre los mayores orgullos de la cantera, junto a Julián Álvarez.
Con la clasificación ya sellada, Argentina espera rival para los dieciseisavos de final, que saldrá de una zona aún sin definirse. El margen que le da la definición temprana le permitirá a Scaloni seguir probando alternativas, pero el lugar de Enzo Fernández en la estructura luce cada vez más consolidado. La función que le pide el cuerpo técnico —juego y llegada al área— encontró en este partido su expresión más completa, justo cuando la Albiceleste empieza a transitar la parte caliente del Mundial.



