Desde su regreso a River Plate en enero de 2025, Sebastián Driussi se ha consolidado como el motor ofensivo del equipo. El atacante alcanzó una cifra goleadora que iguala casi por sí sola la producción de sus compañeros de ataque (16 tantos contra 18). Esta marca subraya su rol como una pieza insustituible dentro del esquema táctico actual. Su aporte ha sido fundamental para mantener la competitividad del plantel en el torneo local.
Driussi frente al resto: un dominio estadístico abrumador
El jugador se posiciona como el máximo artillero de la institución desde su incorporación a principios de año. Un análisis detallado de las estadísticas revela un impacto individual difícil de ignorar para el cuerpo técnico. De hecho, la sumatoria de goles de los otros cuatro centrodelanteros (Facundo Colido, Maximiliano Salas, Joaquín Freitas y Agustín Ruberto) apenas supera por dos tantos su marca personal. Esta disparidad resalta la dependencia del equipo hacia su principal referente de área.
La eficacia del delantero permite que el conjunto de Núñez mantenga sus aspiraciones en la tabla de posiciones. A pesar de los planteos defensivos rivales, el futbolista logra encontrar espacios para definir en situaciones críticas. Por lo tanto, su presencia en el once inicial resulta determinante para el flujo de juego ofensivo. Según datos oficiales de la Liga Profesional de Fútbol, su promedio de gol es de los más altos del certamen.
Los desafíos superados por Sebastián Driussi
Su retorno al club en enero de 2025 despertó una gran expectativa en el entorno futbolístico. Sin embargo, Sebastián Driussi debió enfrentar diversos inconvenientes físicos que condicionaron su regularidad en el campo. El deportista padeció lesiones recurrentes que limitaron su tiempo de juego durante varios pasajes de la temporada. Estas dificultades pusieron a prueba su compromiso y capacidad de recuperación ante la adversidad.
Además de los problemas físicos, el jugador demostró resiliencia frente a una marcada falta de gol. Dicha sequía comenzó a finales del semestre pasado y se extendió hasta los primeros encuentros del presente torneo. No obstante, el delantero logró romper esa racha negativa y recuperó su mejor versión frente al arco rival. En consecuencia, se reafirmó como el líder de un ataque que busca consolidarse definitivamente en River Plate.
Vale remarcar que en la tarde de hoy ya pudo entrenar a la par de sus compañeros de cara al duelo del jueves por Copa Sudamericana. Dejó atrás el desgarro padecido frenta a Boca.


