Chacho Coudet llegó a River y comenzó a tomar decisiones clave. El entrenador del Millonario no dudó a la hora de poner a algunos jugadores y sacar a otros. Entre estos último hay un futbolista que supo ser figura en River y que el entrenador, en sus últimas decisiones, dejó en claro que corre de atrás en su consideración.
Paulo Díaz arrancó el año con chances claras de emigrar, porque Marcelo Gallardo lo tenía fuera de sus planes. Pero el chileno le torció la mano al Muñeco y volvió a la consideración. Sin embargo, tras la llegada de Coudet, otra vez volvió a quedar lejos de los primeros planos Paulo Díaz, detrás de varios defensores. Como dejó a las claras el DT al usar a Tobías Ramírez y Germán Pezzella por delante de él.
“Hablar de casos individuales… Es mejor resaltar lo colectivo. En el caso de Pezzella, le tocó el otro día, terminó con una sobrecarga y lo cambiamos. Hay que darle minutos, se va a ir sintiendo mejor. Y Tobías en lugar de Paulo, esta vez le tocó a él, como en otros partidos Paulo nos ha ayudado desde el ingreso. Son cosas que nos pasan por la cabeza a los entrenadores, nada raro”, explicó Coudet tras el triunfo ante Racing.
«Era un jugador que yo había querido tener. Se le presentó la posibilidad al club, no es que lo pedí en ese momento, pese a que es de mi gusto. Se le presentó una buena posibilidad de mercado a River. Es un muy buen jugador, seleccionado, muy joven», dijo Coudet en conferencia de prensa tras ganarle a Racing, hablando de Tobías Ramírez.
El joven defensor debutó en River tras ser comprado a Argentinos y solo jugó 45 minutos tras recibir una tarjeta amarilla en el inicio del partido. «El cambio lo sabemos todos, amonestado en un partido como este y con algunas jugadas en las que habíamos llegado al límite… no hay una explicación muy rara. Lo veo todos los días y pongo al que mejor está, pensé que era el que tenía que iniciar», explicó Coudet.
“Quiero jugar de la misma manera en casa y afuera, nos está faltando un poquito eso. No jugamos mucho en el Monumental, pero tenemos que lograr jugar de la misma manera dentro que afuera, es el objetivo principal, pese a las 86.000 personas y lo que significa jugar en ese estadio. Necesitamos tiempo”, agregó Coudet.
“No es una excusa, pero es difícil darle todo el trabajo que uno quisiera, no te podés pasar en las cargas, estamos jugando cada tres días. Se vio un gran cambio cuando tuvimos 15 días de trabajo. Las cosas se asimilan porque se te pegan más rápido o por repetición, y eso necesita tiempo. Es día a día y mejorar”, afirmó el DT.


