Este tiempo de más para entrenar que se le presentó a Eduardo Coudet producto del paro decretado por AFA es muy útil de forma tal de ajustar más detalles antes de su debut como DT de River el jueves visitando a Huracán. Haber tenido que salir a la cancha mañana con apenas tres días de ensayos no era lo ideal.
Esto toma más valor a partir de saber que River continúa en un mal momento. El triunfo contra Banfield en el último encuentro de Marcelo Gallardo está lejos de ser una certeza de mejora porque en el empate contra Independiente de Mendoza volvió a mostrar una floja imagen. El contexto obliga a Chacho Coudet a trabajar en todas las líneas, a levantar los niveles tanto colectivos como individuales. Posiblemente deba comenzar por el sector ofensivo, el déficit permanente.
Si bien es cierto que el gol de Sebastián Driussi al Taladro rompió la fatídica racha de más de 50 partidos sin que los atacantes principales de River anoten, la malaria persiste. Luego de esa conquista (el joven Joaquín Freitas también marcó esa noche), el equipo volvió a necesitar a un defensor como Gonzalo Montiel para igualar en Mendoza. Facundo Colidio y Maximiliano Salas terminaron el ciclo de Marcelo Gallardo siendo marginados por el entrenador.
Según las informaciones, Eduardo Coudet muestra convencimiento en poder potenciar los niveles del exBoca y del exRacing, sabe que son buenos jugadores y que el fútbol está lleno de rachas. De todas maneras, el estratega también deberá adaptarse a jugar sin un 9 de área clásico, una situación que va en contra de lo que siempre pregonó en sus equipos.
El hincha de River ya eligió
La delantera será la primera línea en la que los hinchas se fijarán cuando Chacho Coudet confirme el 11 ante Huracán. Para la opinión popular, el juvenil Freitas debería sostener su lugar en el equipo por mérito propio y falencias de los demás. Sin embargo, habrá que ver si el DT elige cargar con toda la responsabilidad a un joven en su primer partido al frente de River.


