Martín Demichelis llegó para suplantar en el cargo a Marcelo Gallardo y después lo dejó para que regrese el mismo. Tras ocho años de gloria absoluta en general, Micho tuvo la difícil misión de tomar esa vara muy alta que tenía River. Si bien en un principio parecía que estaba hecho para el cargo, con el correr del tiempo el desgaste le jugó malas pasadas.
Martín Demichelis comandó un sólido equipo que ganó la liga 2023 de punta a punta, casi sin un rival que pueda seguirle el ritmo. Sin embargo, luego de eso comenzaron los problemas en el vestuario que no tardaron en notarse dentro de la cancha. Una pelea con referentes afectó claramente un ambiente donde nunca más hubo paz. En cuanto las derrotas asomaron, el respaldo desapareció y su ciclo comenzó a esfumarse. Con respecto a ello, el ex DT tendrá una similitud con Marcelo Gallardo (que comunicó su partida hoy): ambos contarán con un último partido.
Generalmente en el fútbol se ve que los técnicos deciden irse luego de un resultado adverso o del fin de una temporada. Es poco común encontrar casos en los cuales sepan de antemano que están por comandar su cotejo final en la institución. Sale del molde lo que hizo River hace poco menos de dos años y lo que llevará a cabo el próximo jueves.
En el caso de Martín Demichelis la dirigencia le expresó que no seguiría tras la escandalosa eliminación por Copa Argentina frente a Temperley, días antes de la fecha 8 del campeonato en la que enfrentó a Sarmiento de Junín y ganó 1 a 0 con un golazo de tiro libre de Franco Mastantuono. Todo estaban al tanto de que después de ahí discontinuaría su experiencia cambiando de esa manera los insultos de los compromisos anteriores por aplausos. Eso mismo es lo que buscan con el Muñeco ahora.
Mantendrá el amor de los hinchas de River
El clima en el Monumental podría ser incluso peor que en aquellos tiempos si River mantenía esta racha de malos resultados con Banfield. En caso de que eso pasase, nadie podía juramentar que parte de los insultos vayan dirigidos por primera vez hacia la figura de un ídolo como Marcelo Gallardo. Para evitar un escenario que perjudique el funcionamiento del equipo, lo mejor era anunciar su salida y que reciba el amor que jamás dejará de merecer.


