El empate sin goles entre River y Rosario Central el pasado fin de semana no solo se jugó en el Gigante de Arroyito: también se disputó, con intensidad, en las redes sociales. Apenas terminó el partido, las distintas aplicaciones como X, Instagram y foros se llenaron de comentarios, memes y debates que reflejaron un estado de ánimo cargado de frustración. El resultado, más que sumar un punto, volvió a abrir viejas discusiones.
En el seno del elenco Millonario, el humor apareció como mecanismo de defensa. Chistes sobre la falta de gol, capturas de posesión sin profundidad y comparaciones con partidos anteriores dominaron la conversación. La ironía convivió con la bronca entre los hinchas: muchos de ellos remarcaron la repetición de un problema que ya parece estructural. El “jugamos bien pero…” volvió a ser tendencia no oficial.
Del otro lado, el clima fue distinto. Boca, que venía de una victoria sólida, transitó la jornada con un tono mucho más relajado. En Internet, la conversación entre los fanáticos del rival de toda la vida giró en torno a la confianza, la tranquilidad del equipo y la sensación de que los resultados acompañan. Incluso en el clásico folklore digital, el contraste fue evidente: optimismo contra resignación.
La diferencia no está solo en el marcador, sino en cómo se procesa. En River, cada empate se analiza como una señal de alerta; en Boca, los triunfos refuerzan una narrativa de estabilidad. Las redes funcionan como un amplificador de esas emociones: cuando el equipo no responde, el debate se vuelve más áspero y autocrítico.
River vs. Boca en redes: el termómetro invisible del torneo
Las redes no suman puntos, pero marcan climas. El empate dejó a River expuesto a un juicio constante, cargado de humor ácido y preocupación. Boca, en cambio, navega este arranque con un respaldo emocional que se nota incluso fuera de la cancha. En un Apertura largo, ese termómetro social también juega.


