La posibilidad de que Sebastián Villa se ponga la camiseta de River durante esta nueva temporada se habÃa convertido en algo real. Los rumores alcanzaron para generar mucho ruido en redes sociales, y luego las declaraciones del colombiano resonaron entre los fanáticos, despertando una reacción inmediata. En internet, distintos foros partidarios se hicieron escuchar, y marcaron una tendencia clara: un rechazo casi unánime para el ex futbolista de Boca.
De todas formas, esta fuerte desaprobación no pasa solo por su pasado en el clásico rival. Muchos hinchas del elenco Millonario entendieron que el jugador de reciente paso por Independiente Rivadavia es un futbolista de contexto, y en el contexto actual del equipo de Marcelo Gallardo jamás habrÃa podido mostrar su calidad. Eso es algo que sà pasó en el Xeneize, con un equipo que supo explotar su desequilibrio, pese a que también tuvo que convivir irregularidad, saliendo a respaldarlo incluso en los momentos más turbulentos.
Ante esto, en River el análisis es frÃo: Villa nunca encajó con la idea histórica del club ni con las exigencias que suele imponer el entorno. Su juego directo, vertical y a veces desordenado contrasta con un club donde históricamente piden otras formas, otros tiempos y otro tipo de lectura del juego. Por eso, incluso antes de que existiera una negociación real, el veredicto ya estaba escrito.
El contraste con Boca vuelve a ser inevitable. En el Xeneize, Villa fue determinante en partidos grandes, influyente en finales y decisivo en momentos clave. Su impacto estuvo ligado a un rol claro y a un contexto que lo sostuvo cuando el rendimiento no siempre acompañó.
Villa, entre River y Boca: contexto, identidad y memoria reciente
El rechazo de los hinchas de River no fue caprichoso. Fue una lectura basada en antecedentes, estilos y experiencias recientes. Villa brilló en Boca porque Boca supo darle el escenario que necesitaba. En Núñez nunca iba a rendir igual, ni cerca. Hay jugadores que solo explotan cuando el contexto los acompaña. Y en el equipo de Gallardo, el colombiano iba a salir perdiendo.


