Independientemente del presente de los rivales, comenzar un ciclo con dos victorias consecutivas es más que valorable para cualquier equipo. Ahí radica la principal tranquilidad que recogió Eduardo Coudet en estas semanas que lleva al mando de River. Lo que queda ahora es en pensar hacia adelante cosechando más éxitos.
El próximo domingo el Millonario deberá visitar a Estudiantes de Rio Cuarto por una nueva fecha del Torneo Apertura. Los números ponen al León cordobés como uno de los peores conjuntos en lo que va del certamen, principal candidato a perder la categoría. Ese contexto presume perfección pensando en que River pueda alcanzar una marca a la que no llega hace casi un año: hilvanar tres triunfos consecutivos.
La irregularidad de los resultados que encadenó bajo la conducción técnica de Marcelo Gallardo durante el cierre del semestre pasado y el comienzo del actual, llevaron a la Banda a carecer de esa seguidilla. La última vez data de abril/ mayo de 2025 cuando venció seguidamente a cinco rivales entre Copa Libertadores y campeonato local. Las víctimas fueron: Boca, Vélez, Barcelona, Barracas Central e Independiente del Valle.
Desde que Platense le puso el freno a ese envión de River con aquel 1 a 1 que culminó con la eliminación por penales del primer campeonato local de la campaña anterior, tardó mucho en estar cerca de repetir el momento. Recién durante las dos fechas iniciales de este año, tras vencer a Barracas y Gimnasia, quedó a uno, pero la igualdad en Arroyito lo condenó. Sin ir más lejos, debió llegar Chacho Coudet para volver a sumar 6 de 6.
Quiere ser el primer DT de River desde Ramón
La última vez en la que un técnico de River empezó su ciclo con tres victorias consecutivas fue de la mano de Ramón Díaz. El Pelado cuando volvió para su tercera etapa en el club encadenó éxitos en las cuatro presentaciones iniciales que fueron desde la fecha culmine del Torneo Inicial 2012 y las tres primeras del Final 2013. Desde ahí, ni Marcelo Gallardo (en ninguno de los dos ciclos) ni tampoco Martín Demichelis pudieron alcanzar lo que está cerca de conseguir Chacho Coudet.


