Por un hecho particular que atravesó River hace poco, la Asociación del Fútbol Argentino oficializó una nueva normativa que impacta de lleno en el fútbol juvenil, a partir del conflicto que tuvo como protagonista a Luca Scarlato, jugador de la séptima división de River Plate que dejó la institución invocando la patria potestad. La medida establece que los futbolistas menores de edad que abandonen sus clubes formadores bajo esa figura, en medio de un conflicto o amparados en un pasaporte comunitario, no serán citados a las selecciones juveniles nacionales.
La resolución surge luego de un escenario que generó preocupación en distintos sectores del fútbol argentino, ya que dejó expuestas falencias reglamentarias relacionadas con la firma del primer contrato profesional y la salida anticipada de juveniles. Desde la AFA explicaron que la decisión busca “ordenar el proceso formativo y evitar salidas prematuras que perjudiquen el desarrollo deportivo”, además de avanzar en un marco normativo más claro para resguardar tanto a los clubes como a los propios futbolistas.
Con esta disposición, el ente rector del fútbol local apunta a reforzar los controles sobre los plazos y condiciones en los que los jugadores firman su primer vínculo profesional. El objetivo es evitar que las instituciones pierdan futbolistas formados en sus divisiones inferiores sin percibir compensación económica, una situación que se repitió en distintos casos y que generó reclamos por parte de varios clubes.
Un cambio impulsado por River
El caso del juvenil de River, Scarlato, actuó como catalizador para acelerar la implementación de la norma, que ya fue publicada de manera oficial. De todos modos, la AFA aclaró que durante los próximos meses se analizará su aplicación práctica y no se descarta la introducción de ajustes adicionales, según la experiencia que arrojen los distintos escenarios que puedan presentarse.
En paralelo, el club italiano Parma inició negociaciones formales con River con la intención de alcanzar un acuerdo por el pase del juvenil. Desde la entidad argentina sostienen que el jugador fue formado íntegramente en el club y que su salida sin resarcimiento afecta su patrimonio. Parma presentó una primera propuesta para acordar un porcentaje del pase, pero fue rechazada, y el “Millo” advirtió que avanzará por la vía judicial si no se alcanza un entendimiento.



