Mientras se acerca el inicio del Apertura 2026, River continĂșa transitando el mercado desde un lugar incĂłmodo: con la puerta de salida todavĂa abierta para varios jugadores y sin una base claramente consolidada. MĂĄs allĂĄ de los nombres puntuales, lo que preocupa al hincha es la sensaciĂłn de fragilidad estructural. Cada ventana de pases parece traer mĂĄs preguntas que respuestas, y el plantel vuelve a arrancar el año sin certezas firmes.
Las discusiones en redes reflejan ese malestar. La posibilidad de nuevas bajas, sumada a un funcionamiento que aĂșn no convence, alimenta la idea de que el Millonario sigue en modo transiciĂłn permanente. La falta de continuidad no solo afecta lo futbolĂstico, sino tambiĂ©n lo simbĂłlico: cuesta identificar referentes claros y una columna vertebral que sostenga al equipo en momentos adversos. En ese contexto, cada rumor de salida se vive como un paso atrĂĄs.
El contraste aparece con Boca, que eligiĂł un camino diferente. La renovaciĂłn y el buen nivel de Ander Herrera son una muestra de una polĂtica clara: sostener a los jugadores que ordenan el equipo y aportan jerarquĂa. En La Ribera, los referentes no solo se mantienen, sino que se potencian dentro de un proyecto que apuesta por la continuidad. Herrera, junto a nombres como Cavani, Merentiel o Paredes, refuerza una base que ya estĂĄ definida.
River, en cambio, sigue ajustando sobre la marcha. La disposiciĂłn a dejar ir futbolistas, incluso sin haber cerrado del todo el armado del equipo, prolonga una sensaciĂłn de inestabilidad que se arrastra desde la temporada pasada. Mientras el rival de toda la vida suma minutos y asociaciones con un nĂșcleo estable, los de Marcelo Gallardo todavĂa buscan sobre quĂ© sostener su proyecto deportivo.
River vs. Boca: La base como punto de partida
En el fĂștbol actual, la estabilidad no es un lujo, sino una necesidad. Boca entendiĂł que consolidar jerarquĂas tambiĂ©n es competir. River, por ahora, continĂșa moviendo piezas sin terminar de armar su estructura. Y cuando el torneo arranca, esas diferencias suelen aparecer antes de lo esperado.


