El arranque de 2026 vuelve a exponer una contradicción que River todavía no logra resolver: la distancia entre lo que espera su entorno y lo que realmente puede ofrecer su presente. Acostumbrado durante años a competir en la Copa Libertadores, el Millonario encara esta temporada desde un lugar incómodo, con objetivos más cortos pero con una exigencia que no se reduce. Boca, en cambio, transita el inicio del año con metas claras y un marco competitivo acorde a su historia reciente.
La clasificación del clásico rival al máximo certamen continental no solo les ordena el calendario, sino también el discurso. El club sabe qué juega, cuándo lo juega y para qué se prepara. Esa claridad se traduce en expectativas realistas: competir, crecer y llegar fuerte a los momentos decisivos. No hay necesidad de sobreactuar ni de prometer más de lo que el contexto permite. El objetivo está marcado y el camino, trazado.
En River ocurre lo contrario. La ausencia de Libertadores obliga a resignificar la Copa Sudamericana, pero el peso de la historia reciente hace que ese cambio no sea sencillo. Las expectativas siguen siendo altas, aunque el escenario sea otro. Esa tensión genera un problema de base: se le exige al equipo rendir como si estuviera en la elite continental, pero sin el respaldo competitivo que esa elite ofrece. El margen de error se achica, incluso cuando el objetivo debería ser más gradual.
El contraste también se nota en el clima que rodea a cada club. Boca parece haber alineado expectativas con realidad, mientras River sigue peleando contra su propio pasado inmediato. Cuando las metas no coinciden con el contexto, la presión se multiplica y las decisiones se vuelven más reactivas que estratégicas.
River y el contraste con Boca: la vara que no se baja
River intenta sostener una exigencia que el presente no acompaña, y ahí aparece el desgaste. Boca, en cambio, arranca 2026 con objetivos claros y un escenario acorde. Y allí, saber desde dónde se compite es tan importante como aspirar alto. Hoy, esa diferencia juega a favor de los de azul y oro.


