El 2026 expone una postal distinta para los dos gigantes del fútbol argentino. River inicia el año lejos del lugar al que se había acostumbrado durante la última década, mientras Boca transita un presente que, sin estridencias, le permite sostener un rumbo claro. La diferencia no está solo en los torneos que disputarán, sino en cómo cada club asimila ese nuevo contexto.
Para el rival de toda la vida, volver a jugar la Copa Libertadores tras dos años de ausencia marca un factor que puede dar orden, además de ilusionar al hincha. Si bien son conscientes de que tienen cosas por mejorar, hay una certeza: el calendario internacional marca el pulso de la planificación. Desde ese lugar, el club puede administrar tiempos, sigue buscando refuerzos y alimenta la expectativa, pero sin sensaciones de urgencia.
Por el contrario, River atraviesa un proceso más incómodo. En los últimos años, el Millonario se había “malacostumbrado” a ser candidato natural en la Libertadores, a vivir cada temporada con la obligación implícita de pelear el torneo más importante del continente. Hoy, esa ausencia pesa. No solo por lo deportivo, sino porque obliga a recalibrar discursos, ambiciones y prioridades.
La presión se siente en cada decisión. El mercado de pases, los amistosos, la pretemporada y hasta el humor de los hinchas están atravesados por la necesidad de volver rápido a ese lugar de privilegio. River ya no puede apoyarse en lo hecho en los últimos años, y esa sensación de correr de atrás se vuelve un factor difícil de disimular.
Boca, mientras tanto, parece haber entendido mejor el momento. Lejos de dramatizar ciclos o sobreactuar comparaciones, se enfoca en sostener una base, corregir lo necesario y aprovechar el contexto que supo recuperar.
River vs. Boca: el peso histórico también juega
River enfrenta el desafío de reconstruir sin su escenario favorito, cargando con la presión de quien supo dominar y hoy debe volver a empezar. Boca, en cambio, arranca 2026 desde un lugar más estable, consciente de que el camino es largo, pero con el respaldo de haber reaccionado a tiempo.


