River ha oficializado el regreso de uno de sus máximos ídolos recientes en una faceta totalmente renovada. Marcelo Barovero se ha integrado formalmente al grupo de trabajo liderado por Marcelo Gallardo, asumiendo el rol de entrenador de arqueros para el plantel profesional. Esta incorporación marca la vuelta del histórico guardameta a la institución de Núñez, ahora aportando su vasta experiencia desde el cuerpo técnico para fortalecer la preparación de los porteros de cara a la exigente temporada 2026.
Tras ser presentado ante los futbolistas en las instalaciones del club, el referente millonario no perdió tiempo y se sumó de inmediato a las tareas logísticas del equipo. Barovero formó parte de la delegación que se trasladó hacia San Martín de los Andes, ciudad elegida para desarrollar las etapas más intensas de la pretemporada. Allí, el exarquero ya trabaja en la puesta a punto de los guardavallas, supervisando los ejercicios de resistencia y técnica en el entorno cordillerano.
En sus nuevas funciones, Barovero trabajará en estrecha colaboración con Alberto “Tato” Montes, quien permanece como una pieza clave en la estructura de entrenamiento de los arqueros. Ambos especialistas compartirán la responsabilidad de planificar y ejecutar las rutinas diarias de los porteros del primer equipo. Esta dupla técnica busca combinar la trayectoria y el conocimiento específico del puesto de “Trapito” con la metodología de trabajo que Montes ha desarrollado durante años en la institución.
Barovero volvió a River
El retorno de Barovero se produce en un marco de cambios estratégicos dentro del club. La dirigencia y Marcelo Gallardo han decidido robustecer las diferentes áreas del staff técnico antes del comienzo de los torneos oficiales, entendiendo que la especialización en sectores clave es fundamental para elevar el rendimiento colectivo. Con este movimiento, River busca inyectar mística y conocimientos tácticos de alto nivel en un puesto neurálgico para el sistema defensivo del “Muñeco”.
La llegada del exarquero al cuerpo técnico ha generado una recepción positiva dentro del ambiente institucional, consolidando la tendencia de repatriar figuras que dejaron una huella profunda como futbolistas. Mientras el equipo continúa con sus trabajos físicos en el sur del país, el aporte de Barovero se perfila como un valor agregado para la formación de los guardametas más jóvenes y la consolidación de los titulares, en un año donde el club de Núñez buscará volver a los primeros planos continentales.


