River aprovechó el tiempo que le brindó el parate provocado por la fecha FIFA para planificar más allá, tanto en vistas de los compromisos del equipo de Leonardo Ponzio como por las piezas que comenzó a confirmar para 2027. Así, Stefano Di Carlo se movió en silencio y cerró la novela de un futbolista que estuvo a nada de jugar nuevamente en Independiente Rivadavia, pero que optó por quedarse en Núñez.
El interés del conjunto mendocino se encuentra presente desde hace tiempo, luego de que se quede sin herramientas para retener a su figura. De esta manera, ganó intensidad una operación que posicionó como protagonista a Ezequiel Centurión, quien, después de concretar su regreso a River, quedó relegado al banco de suplentes ante el gran rendimiento de Santiago Beltrán.
Sin embargo, tal como confirmaron desde TyC Sports, Centu rechazó el ofrecimiento de Independiente Rivadavia y aceptó disfrutar de una segunda oportunidad en River, lo que encaminó todo para la dirigencia. Tal es así que, en el medio de la fecha FIFA, las partes alcanzaron un entendimiento y pasaron todo a los documentos oficiales, permitiendo así una firma que confirma al recambio de Beltrán.
“Junto al Presidente Stefano Di Carlo, Ezequiel Centurión renovó su contrato con River Plate hasta el 31 de diciembre de 2029”, confirmaron desde la cuenta oficial del Millonario en la noche del miércoles 1 de octubre. En definitiva, más allá del fuerte interés que existió de parte de la Lepra mendocina en el arquero, desde la Banda pisaron el acelerador y solucionaron un importante dolor de cabeza.
Su futuro en River
Ahora, asoma un panorama más que favorable para Ezequiel Centurión, en especial si continúan los sondeos de los equipos del exterior por Santiago Beltrán. No solo se posicionará como el primer suplente del actual arquero millonario, sino que también mantendrá un ápice de esperanza para convertirse en su sucesor, más allá de que Di Carlo tiene decidido buscar una variante más en caso de que concrete una transferencia millonaria por la figura de River.
