River volvió a moverse fuerte en el mercado internacional y concretó un entendimiento con Chelsea por una de las mayores promesas del continente: Kendry Páez. La dirigencia encabezada por Stéfano Di Carlo aceleró en silencio y terminó de cerrar una operación que tiene impacto deportivo inmediato.
El ecuatoriano llega a Núñez a préstamo, en una negociación que se facilitó por la necesidad del club inglés de darle rodaje competitivo antes de sus grandes objetivos del año. En ese contexto, el Millonario apareció como una plataforma ideal para potenciarlo.
La cláusula del 50% que define el acuerdo
Si bien el préstamo es sin opción de compra, el detalle más importante está en una condición contractual que puede marcar la diferencia. Según reveló Renzo Pantich, “la opción de repesca de Kendry Páez solo se activa si no cumple el 50% de los partidos con la camiseta de River”.
En términos concretos, si el futbolista alcanza ese piso de participación, Chelsea no podrá cortar el préstamo antes de diciembre. Es decir, River aseguraría su continuidad en el tramo decisivo del año sin necesidad de renegociar.
Lejos de guardarlo, Marcelo Gallardo ya empezó a darle minutos para que se adapte cuanto antes. La idea es clara: que gane ritmo, se consolide en la estructura ofensiva y convierta ese 50% en una ventaja estratégica. Si responde en la cancha, el beneficio deportivo puede ser enorme sin haber hecho una inversión millonaria.


