Con todos los flashes apuntando al debut en el Torneo Apertura, la dirigencia de River se mantenía activa en el mercado de pases. Afrontaba una gran cantidad de novelas, tanto en cuestión de arribos como de salidas, debido a que Marcelo Gallardo no cerraba las puertas para permitir los últimos cambios. Así, Stefano Di Carlo cerró un acuerdo en Uruguay que, sorpresivamente, acerca un nuevo refuerzo.
Mientras esperaba por las últimas variantes del mercado para su equipo, Marcelo Gallardo les marcaba la puerta de salida a los futbolistas que no iban a tener lugar en sus planes inmediatos. De esta manera, no solamente se dispuso a oxigenar su plantel, sino que también encaminó novelas para hacer espacio y recibir nuevas incorporaciones.
Una postura que abre la puerta para una extensión de mercado: si River concreta una transferencia después del 28 de enero, podrá negociar un nuevo refuerzo hasta fines de marzo. Todo indica que este escenario se terminará cumpliendo, ya que Lisandro Bajú entendió que necesitaba salir de Núñez en busca de protagonismo y cruzará la puerta de salida.
Según confirmó Germán García Grova, la operación ganará carácter formal la próxima semana, después del debut del Millo en el Apertura. “Lisandro Bajú jugará en Montevideo Wanderers. Será mediante un préstamo hasta diciembre, sin cargo ni opción de compra. La operación se cerrará tras el 28/1 y le dará a River un cupo adicional para reforzarse”, detalló el periodista.
¿Qué puesto reforzaría River?
Aunque el adiós de Miguel Borja dejó un importante puesto vacante en la delantera, Di Carlo priorizaría reforzar otras posiciones: de acuerdo a la información de Hernán Castillo, River no buscará un delantero centro. Marcaría como principal objetivo el arribo de un central, sobre todo si Paulo Díaz también se despide en el corto plazo. En esta línea, podría darse la llegada de un extremo, luego de las negativas por Santino Andino y Maher Carrizo.



