Tras concretar la llegada de Matías Viña como tercer refuerzo, River ha volcado todos sus esfuerzos en asegurar la contratación de Jhohan Romaña. El zaguero colombiano de San Lorenzo es el pedido expreso de Marcelo Gallardo para reestructurar la última línea del equipo de cara a la temporada 2026. Según informó Juan Balbi en ESPN, la negociación ha tomado un nuevo impulso debido a la firme postura del futbolista, quien ya manifestó su deseo de ser transferido al club de Núñez para dar un salto en su carrera.
La ingeniería financiera del pase se encuentra en una etapa de definiciones clave. El “Millonario” ha puesto sobre la mesa una oferta de 2,5 millones de dólares por el 50% de la ficha, mientras que la dirigencia del “Ciclón” pretende 5 millones por el 80%. San Lorenzo busca capitalizar al máximo el valor de su principal referente defensivo para aliviar su delicada situación económica.
Pese a que la brecha inicial era amplia, el optimismo crece en los pasillos del Monumental ante la posibilidad de que ambas partes acorten distancias para cerrar la operación en torno a los 5,6 millones por la totalidad del pase a largo plazo. La urgencia por sumar a Romaña responde a una reconfiguración profunda diseñada por el “Muñeco”. Actualmente, ni el chileno Paulo Díaz ni el uruguayo Sebastián Boselli figuran como prioridades para el entrenador, y es muy probable que al menos uno de ellos abandone la institución si llega una oferta convincente.
River quiere a Romaña
Con la posible salida de estos nombres, la zaga quedaría únicamente respaldada por Germán Pezzella y juveniles, lo que convierte el arribo del colombiano en una pieza estratégica para el armado del once ideal. La estrategia de River en este mercado de pases no solo busca jerarquía inmediata, sino también prever futuras ventas. El periodista Juan Balbi detalló que el club aplica una metodología de captación para cubrir puestos sensibles ante posibles ofertas por baluartes como Lautaro Rivero, quien podría ser buscado desde Europa tras el Mundial.
Con la incorporación de un central y la búsqueda activa de dos atacantes, Gallardo considera que el plantel empezará a tomar la forma definitiva necesaria para competir en la Copa Sudamericana y los torneos locales. A medida que avanzan las horas, la presión de Romaña actúa como el catalizador necesario para destrabar lo que parecía un estancamiento definitivo.



