Después de realizar sus primeros movimientos, River y Boca volvieron a quedar emparejados en el mercado de pases. Comparten la necesidad de incorporar un nuevo goleador para la próxima temporada, por lo que comenzaron a incluir nombres en sus radares y no tardaron en centrarse en un mismo objetivo: el eterno rival movería fichas después del interés de Marcelo Gallardo.
Producto de la salida de Miguel Borja, la dirigencia de River salió a la carga en el mercado de pases con la intención de cerrar un nuevo goleador. Centró buena parte de sus esfuerzos en el exterior, debido a que encontraba nombres importantes que no iban a tener rodaje en sus respectivos equipos. Así, surgió una posibilidad que interesaba por su valor de mercado y futuro incierto.
Se trataba de Ezequiel Chimy Ávila, quien no iba a continuar en Betis y se mostraba abierto a escuchar ofertas para cambiar de aires. “Hay conversaciones en curso por el Chimy Ávila desde River. Marcelo Gallardo lo llamó, el nexo fue Germán Pezzella. Leonardo Ponzio lo había llamado hace un año, pero no llegó a nada”, confirmó Renzo Pantich hace unas semanas.
Sin embargo, desde la vereda de enfrente no se quedaron de brazos cruzados y aprovecharon la falta de novedades en Núñez. “Fue acercada en las últimas horas la posibilidad de Ezequiel Ávila. Interesa, se van a averiguar las condiciones. Va de la mano a lo que pase con Alexis Cuello. Ahora mismo, la prioridad total de Boca es reforzar la zona ofensiva“, confirmó Marcos Bonocore.
River y Boca buscan su arribo
El arribo de Chimy Ávila a River parece perder fuerza a partir de los avances por Tadeo Allende, mientras que Boca comenzó a barajar la posibilidad ante el flojo nivel de Milton Giménez. De momento, asoma como la opción más cercana para ambos en el mercado de pases, principalmente por su valor de mercado: según Transfermarkt, Betis pretende 2.5 millones de euros para dejarlo salir.



