El nuevo año futbolÃstico ya dio inicio, y los equipos del fútbol argentino ya diagraman la pretemporada, con vistas a lo que será el 2026. En ese sentido, hay algunos clubes que aprovechan para ajustar piezas y ordenar el rumbo, mientras que otros eligen responder al desorden buscando refuerzos rápidamente. Este contraste aparece una diferencia clara a favor de Boca por sobre River en enero.
Por su parte, el equipo azul y oro priorizó la limpieza profunda por sobre la búsqueda de incorporaciones. Es por eso que, antes de terminar el 2025, varios jugadores del clásico rival dijeron adiós: Sergio Romero, Marcos Rojo y Frank Fabra eran tres referentes que ya habÃan cumplido un ciclo, y sus salidas no fueron casuales ni tardÃas, ya que descomprimieron el vestuario.
Por el contrario, River ha buscado solucionar sus urgencias desde otro lugar. En el equipo de Marcelo Gallardo la prioridad es sumar refuerzos de renombre, pese a la sensación de que el plantel ya está cargado. De momento ya llegaron tres incorporaciones, pero lo cierto es que el club aún no resolvió del todo qué buscan futbolÃsticamente, ni qué roles sobran o faltan en el plantel.
Ahà aparece una diferencia clave: Boca llega a 2026 con un plantel más corto, pero con funciones más claras y una convivencia ordenada. River, por su parte, sigue apostando a la acumulación como respuesta a un año fallido, sin haber hecho aún el ajuste fino que muchas veces resulta indispensable después de un fracaso deportivo.
River, Boca y un contexto con diferencias para encarar el mercado
En el escenario que muestra este 2026 se puede ver a un Boca ofreciendo certezas donde River aún busca respuestas. Esa diferencia, hoy silenciosa pero profunda, empieza a inclinar la balanza. Más aún al pensar en los futbolistas que han llegado a estar en carpeta de ambos clubes, y también teniendo en cuenta que uno jugará Copa Libertadores, y el otro Sudamericana.


