El paso de Benjamín Rollheiser por River estuvo marcado más por la irregularidad que por las oportunidades sostenidas. Surgido de las inferiores, el volante ofensivo nunca logró afirmarse como una pieza central dentro del equipo, alternando buenas apariciones con largos períodos sin continuidad. La falta de un rol claro y los constantes cambios de esquema terminaron empujándolo a buscar nuevos rumbos lejos de Núñez.
El jugador quedó atrapado en un contexto poco favorable para su desarrollo. La exigencia inmediata, la competencia interna permanente y la ausencia de paciencia para sostener procesos individuales jugaron en su contra. Hoy, con Juan Román Riquelme siguiendo de cerca su situación, el nombre del ex Millonario vuelve a tomar fuerza, pero desde la otra vereda.
Ahora, Boca aparece como una posibilidad concreta, y presenta un escenario futbolístico distinto. Al día de hoy, parece que el contexto del clásico rival sería el ideal para que Rollheiser muestre lo que en River no pudo. El equipo de La Ribera necesita variantes por afuera y, a diferencia de su etapa en el equipo riverplatense, podría encontrar un rol mucho más definido, con menos exposición inmediata y un proyecto que tiene un horizonte más que claro: la Copa Libertadores
Hubo varios jugadores en el último tiempo que llegaron con dudas a Brandsen 805 y después pudieron mostrar buenas cualidades, como por ejemplo el reciente caso de Marcelo Saracchi. Ahora, el actual futbolista del Santos podría encajar dentro de esta lógica, ya que dio resultados. Esto, por el contrario, en River nunca terminó de suceder.
Boca podría ir por Benjamín Rollheiser: la Copa como argumento decisivo
La posibilidad de disputar la Copa Libertadores aparece como un factor determinante en cualquier decisión. Boca le ofrece a Rollheiser una vidriera continental y un escenario competitivo que potencia carreras, mientras que River deberá conformarse con la Sudamericana. En ese contraste, el contexto vuelve a inclinarse a favor de los de azul y amarillo.


