Desde hace tiempo, el presente irregular de Miguel Borja mantiene alerta a Marcelo Gallardo. Más allá del reciente regreso de Sebastián Driussi a River, entiende que necesita una nueva alternativa para pisar fuerte en el Mundial de Clubes y avanzar a paso firme en la Copa Libertadores. Por lo tanto, no le tembló el pulso al marcar como objetivo a Jonathan Calleri, figura de São Paulo recordado por su paso por Boca.
Estaba claro que su ciclo en el Xeneize quedó lejano en el tiempo, por lo que su arribo al cuadro de Núñez no asomaba como una utopía. Sobre todo ante la billetera que tenía River para el mercado de pases, que, además de convencer a São Paulo, le brindaba la posibilidad de ofrecerle uno de los contratos más altos del fútbol argentino al delantero de 31 años.
También podía tentarlo con su participación en el Mundial de Clubes, donde tiene programados partidos contra Rayados, Inter de Milán y Urawa Red Diamonds por la fase de grupos. Sin embargo, ninguno de estos incentivos sería suficiente para cambiar la postura del atacante, quien se muestra cómodo en Brasil y no tiene intenciones de cambiar de aires.
Así lo confirmó Renzo Pantich recientemente, cuando descartó la posibilidad de que el ex Boca se ponga la camiseta del Millonario. “Desde el entorno de Jonathan Calleri dicen que es imposible que salga a River. Tiene un lugar muy importante en San Pablo y un muy buen contrato”, aseguró el comunicador a través de su canal de YouTube.
Los objetivos de River
Tras tachar a Calleri de su lista, Gallardo marcó como prioridades los avances de la dirigencia por dos delanteros con pasado y futuro en la Selección Argentina: Joaquín Correa y Lucas Beltrán. El Tucu quedará libre en junio, por lo que solo tendría que acordar su contrato; mientras que la situación del Vikingo es más compleja, debido a que tienen contrato en Fiorentina hasta 2028 y un valor de mercado de 25 millones de euros.

