El ciclo en River de Ramón Díaz en su segunda etapa al frente de primer equipo dejó una marca profunda a comienzos de los años 2000. El equipo se consagró campeón del Torneo Clausura 2002 con un plantel cargado de talento, en el que convivían figuras consolidadas y jóvenes surgidos de las divisiones inferiores. Entre esos nombres apareció el de Juan Pablo Raponi, mediocampista formado en el club que logró cumplir el anhelo de debutar en Primera División con la camiseta del conjunto de Núñez.
El estreno oficial de Raponi se produjo en julio de 2001 y, poco tiempo después, sumó una experiencia singular al disputar un Superclásico ante Boca Juniors en el Orange Bowl, encuentro que finalizó con victoria 2-1 para River. A lo largo de su paso por el primer equipo acumuló ocho presentaciones oficiales y un total de 169 minutos en el campo de juego. Aunque su participación fue limitada, integró un plantel campeón y fue testigo directo de uno de los ciclos más recordados del club en ese período.
Tras su salida a fines de 2002, su carrera se transformó en un recorrido por distintos destinos. Defendió camisetas en Argentina y en el exterior, con pasos por Ferro, Emelec, Universidad de Chile, Ponferradina y Oxford United, entre otros equipos. En el conjunto inglés volvió a coincidir con Ramón Díaz, pero su adaptación resultó compleja debido al ritmo y las particularidades del fútbol local, una experiencia que, sin embargo, valoró por el aprendizaje cultural y personal que le dejó.
De River a vivir de la música
Luego de casi veinte años como futbolista profesional, en 2019 decidió retirarse tras su etapa en Desamparados de San Juan y regresar a su ciudad natal, Álvarez. Gracias a inversiones realizadas durante su carrera, pudo reorganizar su vida fuera de la competencia y retomar una afición que había quedado relegada desde la adolescencia: la música. Ese regreso marcó el inicio de una nueva etapa lejos del alto rendimiento.
En la actualidad, Raponi combina su vínculo con el deporte y el arte. Se desempeña en el fútbol formativo como entrenador de la categoría 2013 de Unión de Álvarez y dicta clases de guitarra en instituciones educativas de la zona. “La música puede cambiar a una persona”, expresó el exjugador de River en distintas entrevistas, al destacar que el arte transmite disciplina, paciencia y trabajo en equipo, valores que también forman parte de su recorrido en el fútbol profesional.



