River tuvo que ver cómo el ciclo de Miguel Ángel Borja tuvo un cierre atravesado por el descontento de los hinchas, que lo despidieron con silbidos en el Estadio Monumental. Tras un primer semestre de 2024 con buenos registros, su rendimiento fue decreciendo con el correr de los meses y la paciencia del público se agotó en reiteradas presentaciones del equipo.
El contrato del delantero finalizaba el 31 de diciembre de 2025 y la dirigencia decidió no extenderlo, por lo que quedó con el pase en su poder. Antes de la desvinculación formal, surgieron versiones sobre un posible acercamiento a Boca Juniors, situación que generó malestar entre los simpatizantes millonarios, aunque esas gestiones no avanzaron ni se tradujeron en una oferta concreta.
Tras su salida, el atacante viajó a México con la intención de sumarse a Cruz Azul, pero el acuerdo no se concretó por trabas administrativas vinculadas al cupo de extranjeros. Luego de varias semanas sin resolución, el colombiano optó por continuar su carrera en Al Wasl, club de los Emiratos Árabes Unidos que finalmente formalizó su incorporación.
Borja y su salida de River
En diálogo con El VBar Caracol, el delantero repasó su etapa en Núñez: “Mi salida no fue porque yo no tenía la capacidad, es porque el equipo (River) muchas veces no engranaba y no salían las cosas. No me arrepiento de haber ido a esa institución. Estoy tranquilo con todo lo que viví allá”. Además, recordó su vínculo con Marcelo Gallardo: “Por algo no me dejó salir en junio, él me dijo que me necesitaba”.
Durante el segundo semestre de 2025, Borja perdió terreno en la consideración del entrenador de River, que priorizó a Maximiliano Salas y Sebastián Driussi, con Facundo Colidio como primera alternativa. Sobre su frustrado fichaje en México, explicó: “Llegué desde el 26 de diciembre con toda mi familia a México… hice los exámenes médicos, todo salió bien, pero el cupo que era lo más importante no estaba y se tardó demasiado”.



