(ARGENTINA).- Leonardo Ponzio no considera a Mauro Arambarri una prioridad para el mediocampo de River, aunque el volante volvió a jugar ayer ante Aldosivi después de 48 días sin ingresar. “Lo de Mauro es simple: jugó poco”, dijo el entrenador.
Arambarri entró en el tiempo de descuento, cuando River ya ganaba 2-0. Permaneció un minuto en la cancha y tocó dos veces la pelota. “Lo de Mauro es simple: jugó poco. Viene del fútbol europeo, donde es totalmente distinto al nuestro. Tiene la capacidad de jugar, lo va a hacer”, explicó Leonardo Ponzio en conferencia de prensa. “Decidí por otro porque siento que me va a dar lo que hoy en día pretendo”, dijo Leonardo Ponzio al explicar por qué no lo eligió como alternativa principal en los últimos partidos.
La competencia en el mediocampo
Las lesiones de Aníbal Moreno y Fausto Vera abrieron espacio para otras opciones en la rotación habitual del plantel profesional. Leonardo Ponzio recurrió a futbolistas jóvenes del club: Lucas Silva jugó en la Bombonera, Juan Cruz Meza entró en el tramo final y Santiago Espíndola fue titular ante Aldosivi.
Tras su breve ingreso en el último encuentro, Arambarri acumulaba 213 minutos en ocho partidos, una cifra alarmantemente baja para un refuerzo de su jerarquía internacional que venía con altísimas expectativas por parte del entorno millonario.
El volante llegó a River a mitad de año desde el Getafe, por pedido del exentrenador Eduardo Coudet, que lo conocía a la perfección de su paso por el fútbol español. Antes de su incorporación oficial al fútbol argentino, había disputado 267 partidos en La Liga de España, consolidándose como un pilar en el mediocampo europeo gracias a su despliegue físico y su rigurosa capacidad de marca. Sin embargo, el repentino cambio de cuerpo técnico alteró drásticamente sus planes en la institución.
La inversión fue estimada en cerca de 7 millones de dólares y también en 6 millones de euros. Muchos hinchas cuestionaron la incorporación por el elevado monto y el escaso rodaje que ha tenido hasta el momento bajo la nueva conducción.
Con el receso por la fecha FIFA en marcha, el cuerpo técnico de Leonardo Ponzio tiene previstos dos días de trabajo intensivo a doble turno antes de afrontar los octavos de final del Torneo Clausura. Arambarri buscará aprovechar al máximo ese período para adaptarse por completo al sistema táctico, recuperar su plenitud física y ganarse un lugar definitivo en el once titular.
