(ARGENTINA).- River ya tenía asegurada su clasificación a los playoffs y llegaba a la última fecha sin saber qué rival tendría en octavos ni dónde jugaría. La tabla previa lo ubicaba cuarto en la Zona B y lo emparejaba con Lanús, en condición de local, aunque el partido de esta tarde podía alterar ese escenario. El cierre de la fase regular era ante Aldosivi, con el resultado propio y los demás marcadores en juego.
El encuentro se jugaría en Mar del Plata desde las 15. Aldosivi ya había descendido antes de recibir al Millonario. River ocupaba el cuarto lugar con 23 puntos y no podía subir más: Gimnasia, tercero, le llevaba cinco de ventaja. La derrota en el Superclásico era el antecedente inmediato y el equipo buscaba recuperarse en lo anímico y en el juego.
El cruce proyectado salía de la regla de emparejamientos: el primero de una zona enfrentaba al octavo de la otra, el segundo al séptimo, el tercero al sexto y el cuarto al quinto. Si la clasificación se mantenía sin cambios, el cuarto de la Zona B debía cruzarse con el quinto del Grupo B. En esa tabla, Lanús aparecía quinto y el partido correspondía al Monumental. La posición final también iba a determinar si el equipo conservaba esa localía.
Una victoria permitía sostener el cuarto puesto, salvo que Belgrano le recortara tres goles de diferencia y Barracas Central, cuatro. La salvedad ponía en juego no solo el resultado propio, sino también la distancia en la diferencia de gol entre los equipos que podían alcanzarlo. Sin esos recortes, el triunfo aseguraba terminar cuarto y conservar la localía en los octavos.
Un empate tampoco garantizaba conservar el cuarto lugar; una derrota podía dejar al equipo incluso en el octavo puesto. Belgrano y Barracas Central, con 23 puntos cada uno, podían superarlo; Independiente Rivadavia, con 22, y Sarmiento, con 21, también tenían chances. La posición dependía así del resultado en Mar del Plata y de lo que hicieran los equipos que venían detrás.
Si terminaba quinto, el cruce de octavos se jugaría fuera del Monumental. Cuanto más abajo quedara en la tabla, menos posibilidades tendría de ser local en alguno de los cruces de playoffs. River ya estaba clasificado, pero el puesto final definía las condiciones para empezar la fase eliminatoria y podía modificar el rival de la primera instancia.
Los octavos estaban previstos para el fin de semana del 22 de noviembre; los cuartos, para el del 29, y las semifinales, para el del 6 de diciembre. La final del Clausura se jugaría el sábado 12 de diciembre en La Plata. El Superclásico solo podía darse en una hipotética final. La posición definitiva de River y su rival quedarían establecidos después del partido ante Aldosivi y de los demás resultados de la fecha.
