(ARGENTINA).- Marcos Acuña le gritó a Lucas Silva después de que el juvenil perdiera la pelota al intentar salir jugando durante el primer tiempo del Superclásico. La acción derivó en un contraataque de Boca y quedó fuera de la transmisión, hasta que una secuencia posterior mostró el reproche del lateral.
.Silva intentó hacer una media vuelta para iniciar la salida desde el fondo, pero Milton Delgado le quitó la pelota y abrió un contraataque rápido de Boca. Marcos Acuña acompañó a Leonel Flores hacia la línea de meta para neutralizar el avance y, apenas terminó la acción, se volvió hacia el volante central.
El reclamo de Marcos Acuña fue para que Silva tocara hacia delante, en lugar de girar para intentar salir hacia atrás. Gonzalo Montiel también intervino para indicarle que no retrocediera y que llevara la pelota en dirección de ataque. Las dos indicaciones llegaron después de la pérdida que había iniciado la salida rápida de Boca.
River quedó con diez jugadores tras la expulsión de Lucas Martínez Quarta. La indicación de Marcos Acuña, según la secuencia, respondía a que River tenía superioridad numérica en esa jugada. Silva había sido elegido como volante central por las lesiones de Fausto Vera y Aníbal Moreno, ambos descartados, y Leonardo Ponzio optó por el juvenil, nacido en Nicanor Olivera, para cubrir el puesto. El equipo también atravesó el partido con errores tácticos que pesaron en su desarrollo.
En el entretiempo, Ponzio lo reemplazó por Lautaro Pereyra. Silva había mostrado inseguridad con la pelota desde los primeros minutos, tuvo dificultades para asociarse y sufrió cuando Boca atacó por los costados o a su espalda. Sus intentos de avanzar con pases también fueron exigidos, en una primera mitad condicionada por el contexto del partido.
El registro estadístico consignó 22 toques, uno fallido, y 12 pases precisos de 15 intentos, con un 80% de efectividad. En campo rival completó 7 de 8 envíos, con un 88% de precisión, y perdió la posesión seis veces. También sumó dos contribuciones defensivas, ganó las dos entradas que intentó y recuperó una pelota; no tuvo intercepciones ni despejes. En los duelos, ganó dos de cuatro en el suelo y su único duelo aéreo.
