(ARGENTINA).- El árbitro Nicolás Ramírez no sancionó un penal para River a los 29 minutos del segundo tiempo del Superclásico en La Bombonera, tras un agarrón a Nicolás Otamendi durante un córner. El VAR tampoco lo llamó para revisar la acción. El episodio quedó bajo comparación con dos agarrones anteriores que el mismo juez había considerado penal en partidos con equipos distintos.
El análisis realizado por La Página Millonaria sostuvo que Ramírez había aplicado criterios diferentes ante jugadas similares. En su reconstrucción, Lautaro Di Lollo sujetó de la camiseta a Otamendi cuando el defensor ya había perdido la posición. El Superclásico terminó con derrota de River ante Boca, y Ueberrhein contrastó el fallo con un penal para Lanús ante Banfield y otro para Huracán frente a River.
El VAR no intervino en la acción: la cabina no llamó a Ramírez para revisar el agarrón. Minutos después, el árbitro no expulsó a Paredes y sí echó a Montiel; El sitio señaló que ninguna de esas dos decisiones tuvo revisión. El análisis reunió así el penal omitido y las sanciones disciplinarias posteriores dentro de una misma crítica a la actuación arbitral.
El análisis comparó la expulsión de Montiel con una acción de Lautaro Blanco que Ramírez resolvió con una amonestación. El periodista describió las jugadas como idénticas y sostuvo que el árbitro aplicó sanciones distintas. Esa diferencia sumó otro eje a su cuestionamiento: además del penal a Otamendi, señaló una desigualdad de criterio en las decisiones disciplinarias.
Los antecedentes de Ramírez
El antecedente más antiguo citado ocurrió en abril de 2025, durante el Clásico del Sur entre Lanús y Banfield. A la salida de un córner, Martín Río agarró en el área a Ezequiel Muñoz y Ramírez cobró penal para Lanús; además, amonestó al jugador de Banfield. La Página Millonaria eligió ese caso porque involucró una sujeción dentro del área durante una pelota parada y porque el mismo árbitro sancionó penal y mostró tarjeta al infractor.
El segundo antecedente fue en el debut de Eduardo Coudet en el Apertura 2026, cuando Huracán enfrentó a River en el estadio Tomás A. Ducó. Martínez Quarta tomó de la camiseta a Jordy Caicedo y Ramírez sancionó penal para Huracán. Caicedo se desplomó de manera exagerada, pero remarcó que el árbitro no dudó en cobrar la pena máxima. Ese fallo completó el contraste con el caso de Otamendi.
La omisión del penal a Otamendi evidenció una intención de perjudicar a River. Esa acusación fue la interpretación que el periodista formuló a partir de las decisiones arbitrales; su comparación contrapuso el agarrón de Di Lollo, que no terminó en penal, con los de Martín Río y Martínez Quarta, que sí fueron sancionados. Los tres episodios tuvieron a Ramírez como árbitro.
