(ARGENTINA).- “No atacaron nunca”, dijo Juan Román Riquelme después de la victoria de Boca ante River en la Bombonera, por la fecha 15 del Torneo Clausura. En una entrevista posterior al Superclásico con TyC Sports, el presidente xeneize cuestionó la falta de respuestas ofensivas del visitante y chicaneó al rival por el escaso trabajo que, según planteó, tuvo la defensa local.
El partido terminó 1-0 para Boca y el único gol llegó a los 26 minutos, cuando Lautaro Di Lollo convirtió tras un centro de Sebastián Villa. Riquelme resumió su lectura sobre las llegadas y el arquero: “No hubo muchas situaciones de gol, pero fueron todas de Boca. Nuestro arquero hoy tuvo el partido más tranquilo desde que está en nuestro arco“.
“Es complicado decir que se ganó un clásico jugando bien. Termina siendo muy parejo, peleado, pero creo que Boca mereció el triunfo”, sostuvo Riquelme. Juan Román Riquelme consideró que Boca había sido “fue justo ganador” y evaluó que River no logró lastimar de manera sostenida.
“La expulsión es expulsión. El nueve se va para el arco y es situación clara de gol, es expulsión, no importa en qué minuto sea. El atacante se va con el arquero, el defensor lo derriba y es expulsión clara, fui jugador de fútbol”, sostuvo Riquelme. Lucas Martínez Quarta fue expulsado por Nicolás Ramírez a los ocho minutos, después de una revisión del VAR.
“La expulsión nos dio más de adueñarnos de la pelota, no éramos claros, pero el partido era nuestro. Cuando está la expulsión y ellos sacan al delantero nos da más tranquilidad. Puede que no fuimos muy claros, pero a partir del gol de Di Lollo el partido se puso a nuestro favor”, explicó Riquelme sobre el efecto de la roja en el juego. River terminó con nueve jugadores, luego de que Gonzalo Montiel también fuera expulsado en el segundo tiempo. Ante los reclamos arbitrales, el dirigente afirmó: “Siempre el que pierde va a pedir, es así. Nosotros estamos contentos, ganamos y conseguimos algo importante, que es estar en la Copa Libertadores nuevamente. Tenemos ilusión para el último partido. El fútbol argentino tiene mucho de eso, cuando no ganás culpamos al árbitro”.
Las jugadas que quedaron bajo discusión
Más allá de las expulsión, hubo otras decisiones de Ramírez que se consideró que favorecieron a Boca. En una, Marcos Acuña y Leandro Paredes fueron amonestados tras un cruce cerca del cierre del primer tiempo, y Paredes pudo haber recibido una segunda amarilla por decirle “cagón” al árbitro. También existió una diferencia de criterio entre la amarilla a Lautaro Blanco por una infracción sobre Tobías Andrada y la expulsión de Montiel por una maniobra que consideró igual.
También se cuestionó que Ramírez no le mostrara otra amarilla a Paredes por una falta sobre Tomás Galván a los 27 minutos y hubo un penal no sancionado para River a los 29, cuando Di Lollo sujetó de la camiseta a Nicolás Otamendi y lo hizo caer dentro del área. En el tramo final, Alan Velasco, ya amonestado, simuló una falta dentro del área y debió recibir otra amarilla. Riquelme no reconoció que River hubiera sido perjudicado: defendió la expulsión de Martínez Quarta y sostuvo que las quejas arbitrales son habituales en el equipo que pierde.
