Lucas Beltrán tuvo una tarde complicada en el Superclásico frente a Boca, aunque su salida estuvo relacionada con una decisión táctica de Leonardo Ponzio. La temprana expulsión de Lucas Martínez Quarta, a los siete minutos del primer tiempo, obligó al entrenador a reorganizar su defensa y sacrificar una pieza que parecía ser crucial. El delantero que River comprará a Fiorentina en 2027 fue el elegido para dejarle su lugar a Lucas Rivero, en un cambio que buscó evitar que el equipo pierda el orden.
El cambio llegó cuando el Millo todavía intentaba acomodarse en un partido que se le hizo cuesta arriba desde el comienzo. Con un futbolista menos, Leonardo Ponzio necesitaba recuperar el equilibrio defensivo y encontró en la salida de Lucas Beltrán la alternativa para rearmar la última línea. El atacante tuvo que abandonar el Superclásico antes de lo esperado, en un encuentro que terminó 1-0 a favor del eterno rival y dejó mucha bronca por los errores arbitrales que perjudicaron a River.
Más allá de lo ocurrido en la Bombonera, la situación contractual del delantero ya tiene un horizonte definido. El Vikingo se encuentra a préstamo en River hasta la próxima temporada, pero desde Núñez anticipan que continuará en el club una vez que se active la obligación de compra acordada con Fiorentina. Por lo tanto, su salida ante Boca no modifica los planes de la dirigencia respecto de un futbolista que seguirá formando parte del proyecto.
Sebastián Srur había explicado las condiciones de la operación y el momento en el que River deberá quedarse definitivamente con su pase. “La obligación de compra por Beltrán se activa apenas River sume su primer punto en la Liga Profesional en 2027. Son 6 millones 750 mil euros, aparte de los 500 mil del préstamo“, confirmó el periodista hace unos meses. Así, la Banda ya tiene encaminada una inversión importante por el delantero, cuya continuidad se encuentra dentro de los planes para la próxima temporada.
Tendrá más oportunidades en River
De todas formas, el atacante tendría una nueva chance de mostrarse en la próxima fecha frente a Aldosivi. Su salida tempranera ante Boca no respondió a un bajo nivel ni a un error puntual, sino a la necesidad de Ponzio de acomodar su última línea después de la expulsión de Lucas Martínez Quarta. Por lo tanto, más allá de la bronca lógica del ex Fiorentina, habrá una nueva chance para que el delantero vuelva a sumar minutos en 2026 con River e intente seguir levantando su nivel, así como lo hizo ante Racing.
