(ARGENTINA).- “Le cayó muy mal”, dijo el jueves el periodista Hernán Castillo al atribuirle a Thiago Almada un enojo por las declaraciones de Juan Román Riquelme. En su programa transmitido por internet, Castillo presentó el malestar como una reacción que él le adjudicó al futbolista, no como una declaración directa de Almada.
“Lo tomó muy mal y no le gustó nada lo que hizo Riquelme. La tomó muy tristemente la acción de su supuesto amigo de mentir que nunca le pidió ir a Boca y la chicana de pedirle a los amigos de ir a la cancha de Boca”, dijo Castillo al desarrollar la reacción que le atribuyó al mediocampista. El periodista ligó esa lectura tanto a la negativa sobre el llamado para incorporarlo como a la mención de los amigos de Almada que iban a la cancha. También sostuvo que era mentira que Boca nunca hubiera contactado al futbolista para sumarlo al equipo.
“Se portó mal con alguien que era su amigo. No debería hacerlo. Le cayó muy mal”, agregó Castillo. También dijo que Thiago Almada había sentido esa actitud como un “golpe bajo”. Con esa expresión, el periodista llevó el episodio al plano personal y relacionó el malestar que le atribuyó al mediocampista con la cercanía previa entre ambos. En su versión, la negativa de Riquelme resultó especialmente dolorosa porque se trataba de alguien a quien Almada consideraba un amigo.
“No, porque nosotros nunca le dijimos que venga a nuestro club. Yo hablo con él, lo conozco de chiquito, venía a comer a casa”, respondió Riquelme en una entrevista con Flavio Azzaro, transmitida por internet. Allí le preguntaron si le había dolido que Almada no eligiera a Boca para regresar al fútbol argentino. La contestación combinó la negativa a un pedido de incorporación con el recuerdo del trato que mantenían.
“Manda amigos a la cancha. Tengo relación con él, pero nunca le dije que venga a nuestro club. Le deseo que esté bien, que disfrute, lo quiero mucho”, añadió Riquelme. El presidente también mencionó que tenía fotos con Almada desde que el futbolista era adolescente. La referencia a los amigos y el recuerdo de esas imágenes completaron la explicación sobre el vínculo personal que dijo tener con el mediocampista.
La diferencia entre ambas versiones estuvo en el alcance del contacto: Castillo sostuvo que Boca sí había buscado a Almada para incorporarlo, mientras Riquelme negó haberle dicho que fuera al club. La afirmación del periodista apuntó a que existió un acercamiento de Boca; la respuesta del presidente se refirió a que él no le pidió al jugador que se sumara. Esa distinción ordena el desacuerdo alrededor de la gestión y de cómo se describió el trato entre ambos.
Riquelme no confirmó que Almada simpatizara por Boca, aunque dejó entrever esa posibilidad al hablar de las comidas en su casa y de los amigos que iban a la cancha. El rumor sobre una posible afinidad de Almada con Boca circulaba desde antes de su llegada a River, y el futbolista solía juntarse con Carlos Tevez.
