(ARGENTINA).- “El dedo gordo le pisaron, le rompieron el botín”, describió Oscar Ruggeri sobre la molestia que todavía condiciona a Marcos Acuña. River mantiene al lateral bajo evaluación para el Superclásico: sigue sin recibir el alta y no está descartado, aunque tampoco tiene asegurada su presencia.
El pisotón ocurrió durante el empate ante Sarmiento en Junín, en el estadio Eva Perón. Acuña recibió el golpe en el pie izquierdo y tuvo que salir en el segundo tiempo; Francisco Ortega lo reemplazó. También terminó aquel partido con molestias en el hombro izquierdo, pero la principal complicación se concentró en el pie.
El campeón del mundo y exdefensor de River y de la Selección Argentina se refirió al golpe y a la zona afectada. “El dedo gordo le pisaron, le rompieron el botín. Ahí está complicado”, dijo Ruggeri.
La evolución fue lenta y, al comenzar la semana previa al Superclásico, Acuña todavía no había recibido el alta médica. Ante Belgrano, concentró con el plantel y viajó rumbo al Kempes, pero finalmente quedó descartado y no firmó planilla. La molestia en el pie seguía bajo evaluación.
Acuña sumó actividad en un amistoso informal frente a Ferro en el Camp, donde jugó 30 minutos y terminó con dolor en la zona afectada. Después, ante Racing, no integró el banco de suplentes. Leonardo Ponzio decidió preservarlo con la mira puesta en el partido contra Boca.
La evaluación antes del Superclásico
El plantel tenía previsto retomar los entrenamientos este miércoles a las 10 en el Camp. Allí el cuerpo técnico iba a evaluar si Acuña podía aumentar las cargas de trabajo y acercarse a una convocatoria. Quedaban cuatro jornadas de trabajo antes del duelo.
El Superclásico ante Boca se jugará el domingo 1 de noviembre a las 15, en el estadio Alberto J. Armando, por la fecha 15 del Torneo Clausura. Acuña quiere estar en un partido que considera trascendente para el futuro de River, pero su presencia todavía no está confirmada.






