(ARGENTINA).- “Porque Ponzio trabajaba de lo mismo que yo, pero no escucho a los que están ahí decir eso, y hoy es técnico”, dijo Raúl Cascini al cuestionar la cobertura sobre el paso de Leonardo Ponzio a la dirección técnica de River. La frase surgió durante una llamada con el conductor de No podemos perder. La chicana quedó ligada al antecedente de 2001, cuando River negoció para incorporar al exvolante.
“Che, tengo una llamada perdida de Raúl Cascini, es de hace una hora y media, lo voy a llamar…”, anunció Flavio Azzaro pasada la 1 de la mañana, cuando el ciclo ya llevaba más de tres horas al aire. La llamada se produjo después de los clásicos: Boca venció 1-0 a Independiente en Avellaneda y River le ganó a Racing en el Monumental. El 26 de octubre de 2026, Nicolás Coppa reconstruyó la escena en Clarín.
“Qué hacés Flavio, justo te estaba escuchando…”, respondió Cascini. Desde el fondo participó Juan Román Riquelme, presidente de Boca: “Decile que lo estábamos escuchando”. Azzaro había puesto el teléfono en altavoz sobre el micrófono, y ni Cascini ni Riquelme advirtieron que la llamada salía al aire; la reacción de la mesa despertó la sospecha del exmediocampista.
“El domingo, después de ganarle a Ponzio, voy…”, dijo Cascini sobre su visita al programa, en referencia al próximo partido de River. Azzaro le preguntó: “¿Por qué dijiste Ponzio?” La respuesta fue una crítica a que no se señalara el paso de Ponzio desde la secretaría de fútbol de River a la dirección técnica. El cambio se produjo tras la salida de Eduardo Coudet, unos meses antes de la llamada.
“Decile al Flaco que nunca pagó un pedazo de carne”, intervino Riquelme cuando Azzaro le recordó a Cascini una apuesta de asado pendiente. Cascini admitió: “Es verdad, nunca pagaste un pedazo de carne”. Riquelme también dijo que se habían quedado después del partido al enterarse de que Sebastián Villa no jugaría: “Nos enteramos de que Villa no jugaba y nos quedamos”. Azzaro avisó: “No seas boludo, Román, que estamos al aire…”; Cascini preguntó: “¿Estamos al aire? Por qué no contás, ¿la puta que te parió?” y agregó: “Decile al gallina que tenés ahí que lo voy a agarrar cuando vaya…”, en referencia a Renzo Pantich. La conversación terminó a la 1.12.
El intento de 2001
“Me gusta mucho jugar contra Boca”, había dicho Cascini cuando Ramón Ángel Díaz, entonces entrenador de River, pidió incorporarlo a mediados de 2001. Cascini venía de jugar en Toulouse, en Francia, y quedó con el pase en su poder tras la quiebra del club, que atravesaba problemas económicos y había descendido. La negociación avanzó hasta quedar prácticamente acordada de palabra, y Cascini también expresó que quería jugar en River y ser dirigido por Díaz.
“Yo estuve tres veces por ir a River. Ramón siempre me quiso. Dos veces Independiente me declaró intransferible. Y la última, con el pase en mi poder, los dirigentes no se pusieron de acuerdo/inhibieron y no se pudo hacer. Muy loco el fútbol. Después voy a Boca y tenemos la suerte de ganar todo”, recordó Cascini años más tarde. El pase se frustró por el pedido de inhabilitación de Independiente, ligado a una deuda de Toulouse, y por la demora en la aprobación formal de la Comisión Directiva de River. Real Betis presentó una oferta formal y lo fichó para la temporada europea; después de volver a Estudiantes, Cascini llegó a Boca en 2002 y en 2003 convirtió el penal que le dio el título mundial ante Milan.
