(ARGENTINA).- “Fueron muchas emociones juntas.” Así resumió Lautaro Rivero lo que sintió al regresar a la titularidad y marcar el gol que le dio a River el 1-0 ante Racing. El defensor volvió al once inicial de la mano del técnico Leonardo Ponzio después de más de dos meses y relacionó el festejo con el tiempo que había pasado con poca participación.
Rivero superó en el salto a Gonzalo Escudero y conectó un cabezazo cruzado que venció a Facundo Cambeses. Fue el primer tanto de cabeza de River en el Clausura y el segundo gol del defensor en 44 partidos con la camiseta del club. Su festejo fue efusivo y tuvo un gesto especial: se besó el escudo después de convertir.
“Fueron muchas emociones juntas. Me tocó estar un tiempo afuera, pude convertir y saqué toda la emoción de adentro“, explicó Rivero al referirse al período en el que había tenido escasa participación. También se mostró “feliz por el equipo y haber ganado en casa”, tras la victoria como local en cancha de River.
“Es lindo también para el jugador que, a pesar de todo, la gente está. Adonde vamos, están. Quiero agradecerles. Que me hayan aplaudido para mí es una satisfacción”, dijo Rivero después del encuentro. Los hinchas lo habían recibido con aplausos antes del inicio del partido, en su regreso a la titularidad, y el defensor agradeció ese gesto.
Los 94 minutos que había disputado en el Clausura, repartidos en tres partidos, daban cuenta de la falta de continuidad de Rivero. Desde la quinta fecha, antes de jugar ante Racing, solo había sumado 11 minutos; también había sido titular una vez en el torneo, en la tercera jornada frente a Rosario Central. Su anterior presencia desde el inicio había sido el 19 de agosto, en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana contra Independiente Santa Fe.
La ausencia de Lucas Martínez Quarta abrió el lugar para su regreso: había llegado a la quinta amarilla y no estuvo disponible ante Racing. Antes de quedar relegado, River lo había repescado de Central Córdoba de Santiago del Estero después de una buena temporada en 2025. Durante el ciclo de Marcelo Gallardo, Rivero se afirmó en el equipo y su rendimiento le abrió las puertas de la Selección Argentina Mayor; en el ciclo de Leonardo Ponzio, apenas había jugado dos minutos, ante Banfield.
El primer semestre de 2026 había sido menos estable: Rivero cometió errores defensivos y dos acciones dentro del área derivaron en penales, uno ante Boca y otro frente a Belgrano en la final del Apertura. En algunos partidos, los hinchas lo reprobaron; aunque sus métricas generales no fueron malas, las equivocaciones pesaron más que sus acciones correctas. Después se evaluó una posible salida y su nombre apareció vinculado con la Real Sociedad y el Shabab Al-Ahli Dubai, pero ninguna negociación prosperó porque en River consideraron insuficientes las propuestas. La llegada de Nicolás Otamendi modificó la competencia interna y Rivero perdió terreno en la defensa.






