(ARGENTINA).- River le ganó a Racing en el clásico y quedó sexto en la tabla anual, con 52 puntos, a tres de Vélez, que ocupaba el último puesto de clasificación a la Copa Libertadores. El triunfo también le permitió escalar varios puestos en la acumulada, con la clasificación continental como objetivo. La victoria lo ubicó en puestos de playoffs de la Zona B. En una recta final en la que cada fecha movía las posiciones, el resultado sostuvo sus opciones tanto en la carrera anual como en la lucha del grupo.
La victoria le permitió superar a Sarmiento, que había perdido con Gimnasia, y pasar también al propio Lobo en la tabla anual. Así, los dos equipos que se habían enfrentado quedaron por debajo del Millonario en la clasificación acumulada. El avance combinó el triunfo propio con la caída de Sarmiento.
Vélez goleó a Central Córdoba y ese resultado impidió que River lo alcanzara en la tabla anual. Rosario Central también ganó, ante Huracán, y quedó segundo con 56 puntos. Ese triunfo mantuvo al equipo rosarino por delante en la clasificación, mientras que la goleada del Fortín frenó la posibilidad de que el Millonario llegara al último puesto de acceso a la Libertadores.
Boca le ganó a Independiente y conservó el liderazgo, por lo que River no pudo descontarle puntos. El superclásico abría la posibilidad de cambiar esa distancia: si vencía a Boca, quedaría a dos unidades. El resultado podía acercarlo directamente al líder de la tabla anual.
El encuentro previsto para este martes entre Argentinos Juniors e Independiente Rivadavia también podía incidir en la ubicación de River. Argentinos estaba a dos puntos y el equipo mendocino, a uno; por eso, un empate entre ambos favorecía al Millonario. El cruce aseguraba que los dos se quitaran puntos entre sí, en una disputa en la que cada unidad podía cambiar las distancias.
Había además una vía para clasificar a la Copa Libertadores desde el cuarto puesto, pero dependía de Boca: debía ganar la Copa Sudamericana y terminar entre los tres primeros de la tabla anual. Si se cumplían esas dos condiciones, River podía acceder al torneo continental sin ubicarse entre los tres primeros de la acumulada. El equipo prefería conseguir la clasificación por sus propios medios y no depender de su clásico rival.
En la tabla de la Zona B, River quedó quinto con 22 puntos, por delante de Belgrano, Sarmiento y Barracas. El triunfo lo dejó cerca de asegurar el pase a octavos de final, aunque para sellarlo ante Boca necesitaba ganar y que se dieran otros resultados. Así, el superclásico podía acercarlo al líder de la anual y darle la oportunidad de cerrar su clasificación en el grupo.






