(ARGENTINA).- El domingo 25 de octubre, Leonardo Ponzio eligió a Lucas Beltrán como titular de River junto a Ángel Correa para recibir a Racing por la fecha 14 del Torneo Clausura. La decisión dejó a Sebastián Driussi entre los suplentes y sostuvo la dupla que había comenzado el encuentro anterior. Así, el entrenador mantuvo a Beltrán y Correa en el once para una jornada que precedía al Superclásico.
“Así va #River hoy vs. Racing: Beltrán; Montiel, Otamendi, Rivero, Ortega; Andrada, Moreno, Galván; Almada; Correa y Beltrán”, publicó Juan Balbi en X a las 18.06. La formación se conoció poco más de una hora antes del inicio previsto para las 19.15 en el Monumental. A las 18.22, La Página Millonaria informó en una nota firmada por Luciano García Dresch que Ponzio había confirmado a los titulares y que Driussi estaba entre los suplentes.
El único cambio respecto del equipo que había goleado a Belgrano por 3-0 en el Mario Alberto Kempes fue el ingreso de Lautaro Rivero por Lucas Martínez Quarta. El defensor debía cumplir una suspensión por acumulación de amarillas, por lo que la variante respondió a una baja obligatoria. Los otros diez titulares se mantuvieron, incluidos Beltrán y Correa, mientras Driussi quedó fuera del once inicial. La señal concreta en ataque fue la continuidad de la dupla.
El banco estuvo integrado por doce futbolistas, además de Driussi: Rafael Santos Borré, Ezequiel Centurión, Tobías Ramírez, Gio González, Facundo González, Valentín Lucero, Mauro Arambarri, Juan Cruz Meza, Lautaro Pereyra, Santiago Espíndola y Lucas Silva. La inclusión mantuvo al delantero entre las alternativas para el partido. Ponzio, sin embargo, eligió a Beltrán para acompañar a Correa desde el comienzo.
La continuidad del ataque
El partido también incidía en la pelea de River por la tabla anual y por el Torneo Clausura. Antes de jugar, el equipo estaba octavo en la tabla anual, con 49 puntos; una victoria le aseguraba subir al menos un puesto y podía llevarlo hasta el quinto lugar. Para alcanzar ese máximo, necesitaba ganarle a Racing y esperar que Instituto no venciera a Riestra y que Vélez perdiera ante Central Córdoba. En la Zona B, podía llegar al cuarto puesto si ganaba y Belgrano empataba o perdía con Aldosivi. Además, la derrota de Huracán ya le garantizaba terminar la fecha entre los ocho mejores de su zona.
El ciclo de Ponzio llegaba al clásico con cinco triunfos en siete partidos. Marcos Acuña fue preservado con vistas al Superclásico y arrastraba un traumatismo en el empeine del pie izquierdo, por lo que Francisco Ortega se mantuvo en el lateral izquierdo. Fausto Vera tampoco estuvo disponible por un desgarro. Esas ausencias acompañaron una formación que tuvo como única modificación respecto del partido anterior el reemplazo obligado de Martínez Quarta.
Racing llegaba al Monumental después de empatar 1-1 con Independiente. Tenía 12 puntos y ocupaba el 13.º lugar de la Zona B; en la tabla anual estaba 23.º y ya no tenía posibilidades matemáticas de clasificarse a una copa internacional. El siguiente compromiso de River estaba previsto para el 1.º de noviembre, una semana después, ante Boca por el Superclásico.
