(ARGENTINA).- Tomás Galván participó directamente en 11 goles de River durante 2026: convirtió siete y dio cuatro asistencias. El volante de 26 años regresó al club en enero, después de dos temporadas a préstamo en Vélez. Aunque no es de los nombres que más llaman la atención en la tribuna, sus intervenciones tuvieron peso en partidos importantes.
Marcelo Gallardo pidió expresamente su regreso desde Vélez y Galván integró el equipo titular durante su ciclo. Después mantuvo el puesto con Eduardo Coudet y con Leonardo Ponzio, una continuidad que atravesó tres conducciones distintas. Con Ponzio como entrenador interino, fue titular en los siete partidos que dirigió. Esa regularidad lo sostuvo en un plantel con figuras de jerarquía y juveniles de buen presente y proyección.
En el ciclo de Ponzio, Tomás Galván convirtió un doblete en el triunfo ante Atlético Tucumán. La actuación en Tucumán mostró cómo puede sumarse a la definición desde el mediocampo sin quedar reducido a la circulación de pelota. Además de llegar al gol, participa en la preparación de los ataques y encuentra a sus compañeros cuando la jugada pide un pase final.
En la final del Apertura ante Belgrano, el mediocampista abrió el marcador y asistió a Thiago Almada en otro gol, aunque River perdió en los minutos finales. Esa participación en las dos acciones ofensivas se conecta con una marca que no se registraba en Núñez desde 1998: Galván convirtió al menos cuatro goles ante el mismo rival en tres partidos distintos durante un año. Juan Pablo Ángel había alcanzado ese registro ante Colón.
La función que sostiene su lugar en el mediocampo
Su posición en River es la de interno izquierdo, con una función mixta. Es diestro, pero maneja el perfil zurdo con una calidad similar y participa en la salida desde campo propio con pases cortos, rápidos y precisos. Se asocia con el volante central y con Tobías Andrada, y combina con Marcos Acuña o Francisco Ortega cuando los laterales avanzan. También puede generar peligro con remates desde fuera del área y conexiones con los delanteros, entre ellos Correa y Almada.
En defensa, la tarea de Galván también tiene una función concreta: cubre la espalda de los laterales cuando pasan al ataque y se cierra para ayudar al volante central si Almada queda lejos de esa zona. Su continuidad se refleja en los 2.951 minutos en 40 partidos que sumó durante 2026, la cifra más alta entre los volantes del plantel. Entre los jugadores de campo, solo Lucas Martínez Quarta lo superó, con 3.444 minutos en la misma cantidad de encuentros.
El próximo compromiso será ante Racing en el Monumental, este domingo 25 de octubre, por la fecha 14 de la Zona B del Torneo Clausura. El partido comenzará a las 19.15 y Galván aparece en la formación probable de Ponzio, junto a Tobías Andrada y Aníbal Moreno en el mediocampo. El Superclásico se jugará una semana después, el 1° de noviembre, en la Bombonera: dos clásicos consecutivos para extender su aporte en el cierre del torneo.
