(ARGENTINA).- “El problema es que, con este plantel, no veo futbolistas que puedan hacer el planteo que hizo Estudiantes“, planteó una de las voces del intercambio. La discusión apareció en un fragmento de Y ya lo ve, el ciclo conducido por Hernán Castillo en Love ST, y se centró en si River puede utilizar una línea de cinco sin resignar ataque, con Estudiantes como referencia.
“No importa solamente el número de defensores, sino las funciones que cumplen. Ramón Díaz también jugaba con doble lateral cuando salía de visitante”, planteó un participante. La comparación distingue el dibujo de las tareas de cada futbolista: una defensa de cinco no define por sí sola cuánto ataca un equipo ni desde dónde arma la salida. La referencia fue el uso del doble lateral cuando River jugaba fuera de casa, no una equivalencia automática con el sistema de Estudiantes.
“Claro, pero hay que comparar los futbolistas que tenía Ramón. Sorín y Placente eran laterales con características ofensivas”, respondió otra voz. En el caso del Pincha, se describió al jugador de la banda izquierda como ofensivo y capaz de recorrer todo el sector. El debate puso el acento en que los puestos pueden dar amplitud y proyección si los ocupan futbolistas con perfiles adecuados.
El plantel marca el límite
“Pero yo no veo a este plantel, con Andrada, Almada, Correa, Beltrán y Galván, haciendo el planteo de Estudiantes. Es un equipo liviano, que propone jugar”, sostuvo una de las voces. La valoración vinculó ese perfil con la dificultad de repetir el partido físico y de fricción que propuso el Pincha. La objeción apunta a los recursos actuales del equipo, no a la posibilidad teórica de defender con cinco.
“Quizás en un partido puntual pueda ponerse el overol, competir y encontrar la forma de incomodar al rival. Pero para sostenerlo necesita convencimiento, características individuales y una idea clara”, dijo una de las voces. La respuesta es condicional: River podría recurrir a una línea de cinco en un contexto específico, pero el debate no ve en el plantel actual los perfiles para sostener el modelo de Estudiantes de la misma manera. La distinción separa una variante para un partido de la adopción sostenida de ese estilo.
“Hay matices en la forma de afrontar determinadas instancias”, señaló una voz del programa. La charla recordó que River jugó de otra manera en 2014 y 2015, en la Copa Sudamericana y en otros partidos, y que el público aceptó ese cambio; también mencionó las Libertadores de 2015 y 2018, ganadas con características diferentes. En el escenario actual, la discusión interpela al equipo dirigido de manera interina por Leonardo Ponzio y a la posibilidad de adaptar el planteo según el rival.
“Lo que hizo Estudiantes ayer fue proponer un partido de fricción, de contacto y de lucha. Y el árbitro lo permitió. Flamengo no supo resolverlo“, resumió una de las voces. La ida y la vuelta terminaron 0-0, y Estudiantes se clasificó a la final de la Copa Libertadores por penales, con Fernando Muslera como figura de la definición. La final de esta edición quedó confirmada entre Estudiantes y Palmeiras.
