River firmó la salida de Facundo Colidio hacia Vasco da Gama en el último mercado de pases, en una operación que le permitió oxigenar su plantel y continuar la reestructuración. Sin embargo, el presente del atacante en Brasil tomó un giro complicado y el panorama de su nuevo equipo quedó bajo todos los reflectores: a siete fechas del final del Brasileirão, el conjunto carioca todavía no consiguió despegarse de la pelea por evitar el descenso.
El Millonario vendió el 50% de los derechos económicos de Facundo Colidio a cambio de 4,5 millones de dólares. La venta parecía abrirle al futbolista una oportunidad para relanzar su carrera en el exterior, pero su primera experiencia en Río de Janeiro ya le dejó un sabor amargo. Vasco quedó eliminado de la Copa Sudamericana frente a Boca y el ex River no pudo disputar ni un minuto en la serie.
La eliminación significó un golpe para el equipo brasileño, que se quedó sin la posibilidad de avanzar en el certamen continental y ahora deberá centrar todos sus esfuerzos en el torneo local. Para Colidio, además, la serie ante Boca pasó lejos, sin brindarle la chance de mostrarse en una instancia internacional importante. A eso se suma que su presente quedó condicionado por un equipo que necesita reaccionar cuanto antes para no complicar todavía más su situación.
Desde ESPN describieron el momento de Vasco da Gama con una frase contundente: está “al borde del abismo”. El conjunto carioca se mantiene apenas tres puntos por encima de la zona de descenso del Brasileirão cuando restan siete jornadas para el cierre. La diferencia es mínima y obliga al equipo a sumar para no llegar a las últimas fechas con el riesgo concreto de perder la categoría.
El difícil presente del ex River en Brasil
Tras dejar River, el delantero se topó con una realidad bastante alejada de la que imaginó al comenzar su etapa en Vasco da Gama. No tuvo participación en la eliminación frente a Boca y ahora afronta la recta final del campeonato brasileño con la permanencia como principal preocupación. Mientras tanto, su equipo deberá jugarse mucho en las siete fechas restantes para evitar otro durísimo revés y cambiar un panorama que hoy está lejos de ser favorable.

