El cruce entre Vasco da Gama y Boca tendrá un condimento particular para River, que sigue de cerca el recorrido de su exdelantero en Brasil. Facundo Colidio no podrá disputar la Copa Sudamericana con su nuevo equipo, una situación que quedó resuelta por su inscripción en la lista de buena fe del Millo. De esta manera, el conjunto brasileño pierde a su refuerzo contra el eterno rival de la Banda, incluso después de pagar unos cuantos millones por su pase.
Germán Balcarce repasó el panorama y explicó que el conjunto brasileño no podrá utilizar al futbolista en el partido de este martes. “Facundo Colidio quedó inscripto en la lista de la Copa Sudamericana. Dicho de otro modo, Vasco da Gama, eventual adversario de River en los cuartos de final, no podrá utilizarlo en la competencia”, confirmó el periodista ante los rumores que anticipaban un cambio de planes.
El propio delantero había hecho gestiones para poder jugar las instancias decisivas con Vasco y expresó su disconformidad con la resolución de la Conmebol. “insistí mucho con los cuartos y octavos. Yo cuando llegué a Vasco era para poder jugar contra Olimpia. No llegué por un reglamento de Conmebol e injustamente estoy afuera”, manifestó Facundo Colidio tras la consulta sobre su ausencia confirmada.
Con River ya eliminado de la Copa Sudamericana, la situación de Colidio toma otro sentido para los hinchas del Millonario. El delantero no podrá representar a Vasco contra el eterno rival, pese a que llegó con la intención de disputar las instancias decisivas y cumplir un papel clave en la carrera por el título. Ahora, el foco estará puesto en su adaptación al fútbol brasileño, donde deberá hacer pesar su jerarquía para alejar a Vasco de la zona de descenso.
La operación que cerró River en Brasil por Colidio
River acordó la venta de la ficha del delantero a Vasco da Gama por 4,5 millones de dólares durante el último mercado de pases. La transferencia le permitió al atacante iniciar una nueva etapa en el fútbol brasileño, mientras que Stefano Di Carlo pudo hacer caja para futuras incorporaciones y oxigenar un plantel que necesitaba un recambio urgente, incluso antes de la salida de Eduardo Coudet.

