(ARGENTINA).- “Olé, olé, olé, olé, Enzo, Enzo”, le cantaron los hinchas de River a Enzo Pérez, que ayer estuvo en la popular visitante del Kempes, en Córdoba, para alentar al equipo. El ex capitán llegó con familiares y un amigo, en una salida desde las tribunas que lo encontró otra vez junto al club que representó durante dos ciclos.
Carlos Francisco Pérez acompañó a su hijo en la popular. También fueron Franco, hermano del exjugador; Enzo Santiago, su hijo, y un amigo de la familia. El padre eligió el nombre Enzo por su admiración al Príncipe Francescoli, y el grupo comparte desde la infancia la pasión por River. Pérez registró la salida con una publicación en su cuenta de Instagram. En la tribuna llevaba una gorra negra y una campera del club.
Al reconocerlo, varios hinchas subieron a toda velocidad por la tribuna y se acercaron hasta él. Le pidieron fotos y Enzo Pérez accedió, mientras seguía rodeado por las personas que lo acompañaban. La aparición sorprendió pese a que había público visitante en el partido: hacía tiempo que no se lo veía alentando a River desde las tribunas, y menos en una popular.
El sábado a la tarde, Pérez había jugado para Deportivo Maipú contra Chacarita en San Martín, donde su equipo perdió 1-0. Al día siguiente, Enzo Pérez aprovechó el día libre y la cercanía con Córdoba para volver a ver a River en la cancha. Su segundo ciclo en Núñez había terminado en diciembre de 2025 y, hasta entonces, solo había estado en el campo de juego como futbolista. La salida al Kempes lo encontró en un rol distinto, entre los hinchas.
En River, fue capitán y emblema del equipo de Marcelo Gallardo que ganó la final de Madrid ante Boca por la Copa Libertadores 2018. En sus dos ciclos en Núñez, Pérez disputó 279 partidos, convirtió seis goles y dio 10 asistencias; además recibió 86 amarillas y cinco expulsiones. Entre las escenas de esa trayectoria está la noche pandémica contra Independiente Santa Fe, cuando se puso los guantes.
Enzo Pérez juega en Deportivo Maipú desde mediados de la temporada 2026, después de un semestre en Argentinos. En 12 encuentros con el equipo mendocino acumulaba 1.045 minutos, sin participaciones en goles, tres amarillas y una roja. Esa expulsión le valió dos fechas de suspensión, los únicos partidos que se perdió. A los 40 años, volvió al club donde surgió con la intención de darle el cierre a su carrera.
Antes de ser profesional, Pérez ya iba al Monumental con su familia para ver a River desde la tribuna. La visita a Córdoba recuperó esa costumbre en otro momento de su trayectoria, cuando ya había sido capitán y referente del equipo. Sus allegados volvieron a compartir un partido como hinchas y a sentir el afecto que los simpatizantes le expresaron al exjugador.
