(ARGENTINA).- Una tabla hipotética que toma únicamente los partidos desde el debut de Leo Ponzio al frente del equipo lo ubicaría a River primero en la Zona B, pero no modifica la clasificación oficial: al 4 de octubre, estaba noveno, con 13 puntos en 10 fechas. El cálculo propone medir el rendimiento desde el estreno del actual entrenador interino; no es una tabla alternativa ni cambia las posiciones del Clausura.
El ciclo comenzó tras la salida de Eduardo Coudet: Ponzio quedó como interino el 27 de agosto y debutó el 30. El balance de sus primeros siete partidos consigna cinco victorias, un empate y una derrota, junto con una efectividad de 71,4%. Sin embargo, esos resultados suman 16 puntos de 21 posibles, equivalentes a 76,2%; el porcentaje informado no coincide con el registro de triunfos, empate y derrota.
El rendimiento ofensivo también aparece en los promedios de posesión y remates. Bajo la conducción de Leo Ponzio, River promedió 65% de posesión y más de 17 remates por partido, con más de siete dirigidos al arco. La diferencia entre el total de intentos y los tiros a puerta permite dimensionar cuántas veces el equipo probó y cuántas acciones llegaron con dirección al arco.
La misma tabla hipotética ubicaría a River primero en la Zona B, además de tercero en la clasificación general y tercero en goles a favor, con 14 tantos en siete partidos. El tercer puesto general compara el rendimiento del equipo con el del resto de los clubes, mientras que el rubro goleador mide su producción ofensiva. Esas posiciones corresponden al período contado desde el debut de Ponzio, no a la tabla completa del campeonato.
El cambio de propuesta se apoyó en asociaciones por abajo, ataques interiores y centros rasantes hacia atrás para buscar a los delanteros dentro del área. River recuperó volumen de ataque y una identidad basada en las combinaciones, con la intención de aprovechar las virtudes de sus atacantes cerca del arco. La descripción contrasta ese funcionamiento con la última etapa del ciclo anterior.
El 1-2 ante Huracán en el Monumental fue la derrota que marcó ese tramo. La lectura futbolística del encuentro sostiene que River fue superior en el desarrollo y en la generación de situaciones claras, por lo que mereció ganar, aunque el rival aprovechó sus oportunidades. Las lesiones tempranas de Thiago Almada y Tobías Andrada obligaron a adelantar cambios durante el partido.
El contrato no define su continuidad en 2027
El contrato de Leo Ponzio con River tiene vigencia formal hasta el 31 de agosto de 2027, pero esa fecha no confirma que vaya a ser el entrenador definitivo. La firma se hizo pública a mediados de septiembre y respondió a una exigencia reglamentaria de la AFA: un técnico interino no puede dirigir más de dos partidos con ese carácter y los contratos registrados ante el organismo deben durar al menos un año. Su función sigue siendo la de un interinato extendido hasta diciembre.
La continuidad de Ponzio como entrenador definitivo en 2027 dependería de cumplir los objetivos que fijó la dirigencia: pelear el Torneo Clausura y la Copa Libertadores hasta el final y lograr la clasificación a la copa. Al 4 de octubre, River ocupaba el noveno puesto de la tabla anual, con 42 puntos en 26 partidos, a ocho del tercer lugar. Para acceder a la Libertadores de 2027, tiene dos vías: ganar el Clausura o terminar entre los tres primeros de la tabla anual.
“Sé el lugar en el que estoy, no le voy a hacer daño a River nunca y eso me deja tranquilo. Para proyectar lo que viene el año que viene, hay que ganar acá lo que queda y más”, dijo Ponzio. La próxima fecha oficial será el sábado 10 de octubre, a las 21.30, frente a Estudiantes de Río Cuarto en el Monumental. Después, River visitará a Sarmiento el miércoles 14, en Junín, por la fecha 11 postergada.
