(ARGENTINA).- River Plate venció 3-0 a Belgrano el domingo 18 de octubre en el Estadio Mario Alberto Kempes, por el Clausura, y Tomás Galván abrió el marcador a los 45+3 del primer tiempo. El volante llegó a cuatro goles ante el mismo rival en tres partidos disputados durante 2026. Con esa secuencia, se convirtió en el primer futbolista del club en alcanzar la marca en el siglo XXI.
El repaso histórico ubica la conquista como el 17.º caso del profesionalismo, dentro de una nómina que abarca varias generaciones del club y distintos rivales. El antecedente previo señalado para esta secuencia es el de Juan Pablo Ángel frente a Colón, en 1998. En esa lista, Ángel figura con cuatro goles en tres partidos, el registro anterior al de Galván.
En 2024, Facundo Colidio le hizo cuatro goles a Instituto, un antecedente presentado como similar. La comparación reúne el dato de cuatro tantos ante un mismo rival; en el caso de Galván, el registro también precisa que los goles se repartieron en tres encuentros durante el mismo año. La mención de Colidio aparece junto a la referencia histórica de 1998, aunque corresponde a otra campaña y a otro rival.
La nómina incluye registros de distintas épocas y cantidades. Víctor Marchetti le marcó ocho goles a Platense en tres partidos de 1977, la cifra más alta del listado. Bernabé Ferreyra aparece en tres casos: convirtió seis goles a Atlanta en tres encuentros de 1932, seis a Talleres Escalada-Lanús en tres partidos de 1934 y cinco a Estudiantes, también en tres encuentros, en 1932.
Otros dos jugadores llegaron a cinco goles: Ramón Centurión ante Argentinos Juniors en 1989, aunque necesitó cuatro partidos, y Oscar Más, que le marcó cinco a Banfield en tres encuentros de 1971. Daniel Passarella también anotó cinco veces en tres partidos, frente a Racing en 1976. Los registros restantes corresponden a cuatro goles en tres encuentros ante un mismo rival.
Bernabé Ferreyra alcanzó esa cifra contra Platense en 1933 y Ferro en 1934; Roberto D’Alessandro lo hizo frente a Huracán en 1941. Ángel Labruna convirtió cuatro ante Platense en 1949 y Pedro González, la misma cantidad frente a Vélez en 1979. En 1985, Enzo Francescoli y Luis Amuchástegui marcaron cuatro goles cada uno contra Estudiantes; Walter Silvani completó otro de esos casos ante Argentinos Juniors en 1993.
El gol de Tomás Galván se construyó después de un avance por la derecha. Ángel Correa disputó la pelota dentro del área y, tras los rebotes en defensores de Belgrano, la acción le quedó a Gonzalo Montiel. El lateral asistió al mediocampista, que definió de primera con un derechazo para abrir el marcador sobre el cierre de la etapa inicial.
La jugada pasó por una revisión del VAR por una posible posición adelantada de Montiel. El árbitro Pablo Dóvalo convalidó el tanto al interpretar que los contactos previos de los defensores de Belgrano habían sido pases deliberados. Ese criterio, basado en la Regla 11, dejó habilitada la acción que terminó con la definición de Galván.
Leonardo Ponzio ubicó a Galván como volante mixto, con participación tanto en el equilibrio del equipo como en la llegada al área rival. Tomás Galván convirtió en su único remate al arco del partido y también sumó una asistencia en la producción ofensiva del complemento. Ángel Correa anotó a los 49 minutos y Thiago Almada a los 72 para completar el 3-0 en el Kempes.
