Facundo Medina protagonizó una divertida escena durante la concentración de la Selección Argentina después de dejar su celular en el gimnasio. Emiliano “Dibu” Martínez encontró el teléfono y decidió aprovechar el descuido de su compañero para agarrarlo y comenzar a filmar, en una situación que rápidamente llamó la atención.
El episodio ocurrió mientras los futbolistas argentinos se encontraban reunidos por la fecha FIFA. Medina dejó su teléfono en el gimnasio y, al regresar, se encontró con que el arquero había tomado el dispositivo. Lejos de tratarse de un conflicto, el Dibu simplemente aprovechó la oportunidad para hacerle una joda.
El Dibu aprovechó el descuido
Martínez comenzó a grabarse con el celular de Medina y convirtió el inesperado hallazgo en un momento de humor. La situación mostró nuevamente el ambiente distendido que suele existir entre los integrantes de la Selección cuando comparten entrenamientos y concentración.
El defensor quedó así como protagonista involuntario de una escena que tuvo al Dibu como principal responsable. La particularidad fue que Facundo Medina simplemente había dejado su teléfono en el gimnasio, algo que terminó dándole al arquero la oportunidad perfecta para hacer una de sus clásicas bromas.
Facundo Medina y su vínculo con River
La situación también generó interés entre los hinchas de River por la relación que Medina mantiene con el club. El defensor es reconocido simpatizante del Millonario y realizó parte de su formación en las divisiones inferiores de la institución antes de continuar su carrera en Europa.
Además, su nombre estuvo en el radar de River en distintos mercados de pases. Por eso, cualquier aparición de Medina vinculada con el fútbol argentino suele despertar especial atención entre los fanáticos del club de Núñez.
Esta vez, sin embargo, no hubo novedades sobre su futuro ni una cuestión relacionada con el mercado. El protagonista fue simplemente su celular, que quedó en manos del Dibu durante unos minutos y terminó siendo utilizado para una divertida grabación.
La escena dejó una postal diferente de la concentración argentina y mostró el costado más distendido de dos futbolistas que comparten equipo. Medina dejó su teléfono en el gimnasio, el Dibu lo encontró y no dejó pasar la oportunidad de convertir el descuido en una pequeña broma.
