River quedó momentáneamente afuera de los ocho mejores del Clausura después de que Barracas Central, conjunto asociado con Chiqui Tapia, derrotara 3-2 a Atlético Tucumán en Tucumán y se quedara con el octavo puesto de la Zona B. El resultado dejó al equipo de Ponzio en el noveno lugar, aunque tiene un partido menos y todavía depende de sí mismo para volver a meterse en zona de clasificación.
La victoria de Barracas tuvo un condimento especial. Llegó en un partido que parecía encaminarse hacia otro resultado. Sin embargo, el conjunto visitante consiguió imponerse en el cierre y sumó tres puntos que le permitieron superar al Millonario en una tabla que, a esta altura del campeonato, comienza a tomar cada vez más importancia.
Barracas pasó a River
Con este resultado, Barracas alcanzó los 15 puntos y quedó octavo, mientras que River permanece con 13 unidades. La diferencia, de todos modos, tiene una explicación importante: el Millonario todavía debe disputar su encuentro correspondiente a esta fecha, por lo que tendrá una oportunidad concreta de recuperar el lugar que perdió.
Pero mientras River espera por su partido pendiente, Barracas desplazó al equipo de Leonardo Ponzio y le puso todavía más presión a una pelea por los octavos de final que promete ser muy ajustada. Cada punto empieza a pesar y cualquier tropiezo puede modificar rápidamente las posiciones.
El nombre de Chiqui Tapia aparece
El dato que le agrega picante a la situación es que Barracas Central mantiene un vínculo histórico con Claudio Chiqui Tapia, quien fue presidente del club antes de asumir al frente de la AFA. Por eso, el resultado no pasó inadvertido en el mundo River y suma un ingrediente extra a una tabla que ya está caliente.
De todas maneras, el escenario para River todavía está lejos de ser definitivo. El Millonario tiene un partido pendiente y, con cinco encuentros por disputar después de ponerse al día, cuenta con margen suficiente para recuperar terreno.
La cuestión es que, por ahora, la realidad de la tabla es contundente: Barracas está adentro y River está afuera. El equipo de Ponzio deberá responder dentro de la cancha para recuperar el lugar que perdió y evitar que la pelea por los octavos se transforme en un problema mayor.
