(ARGENTINA).- “Aníbal Moreno apunta a llegar a la fase mata-mata del Torneo Clausura”, confirmó Renzo Pantich, mientras River sigue evaluando la recuperación del mediocampista, que lleva varias semanas fuera de las canchas. Moreno ya se entrena a la par del grupo y podría volver a estar disponible para el partido del sábado 10 de octubre contra Estudiantes de Río Cuarto. La posibilidad depende de que no reaparezca el dolor y de la decisión del cuerpo técnico, que mantiene la cautela con una vuelta sin fecha confirmada.
Aníbal Moreno no juega desde el 19 de agosto, en el duelo ante Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana. El mediocampista central quedó fuera a causa de una discopatía lumbar y comenzó una recuperación progresiva, luego de que inicialmente no tuviera una fecha de retorno estipulada. Poco más de un mes después, encaró la recta final de la rehabilitación, aunque su vuelta sigue condicionada a que el dolor no reaparezca.
La protusión discal fue descripta como un cuadro complejo y distinto de una lesión muscular tradicional. Para atravesar esa etapa, Moreno realizó trabajos de kinesiología y los complementó con ejercicios específicos en el gimnasio para fortalecer la zona. El cuerpo médico es cauto y la decisión interna es no apurar los tiempos, pese a las ganas de Ponzio de volver a tenerlo a disposición en el eje de la cancha.
El regreso que espera Ponzio
El entrenamiento del martes 29 de septiembre marcó un avance concreto: Moreno volvió a realizar tareas en campo a la par del grupo, aunque no completó toda la práctica. Durante la semana previa ya había intensificado los movimientos, probado su físico y aumentado las cargas con respuestas positivas. Si sostiene esa progresión sin molestias, podría acercarse al alta médica y quedar a disposición para el duelo del 10 de octubre, aunque la idea inicial sería llevarlo de a poco.
“Vine para jugar en este rol”, había dicho Fausto Vera, quien ocupó el puesto de mediocampista central durante la ausencia de Moreno y tuvo buenos rendimientos en su posición natural. La recuperación del titular abre una competencia por el lugar en el eje, que deberá resolver Leonardo Ponzio cuando defina la formación. Fausto Vera fue la alternativa utilizada hasta ahora, mientras Moreno, en principio, podría reaparecer como suplente.
El calendario de River también contempla la situación de los otros volantes. El encuentro con Estudiantes de Río Cuarto llegará después de un parate de tres semanas, con 21 días entre partido y partido. El cuerpo técnico podrá contar con Tobías Andrada, desafectado de la Selección Argentina por una molestia muscular, mientras todavía debe esperar por Thiago Almada, quien podría volver recién contra Sarmiento de Junín, el 14 de octubre, tras recuperarse de un desgarro en el cuádriceps izquierdo.
El Torneo Clausura encuentra a River octavo en la Zona B, en el último lugar que hoy permite entrar a los playoffs. Si conserva esa posición, deberá ser campeón para conseguir una plaza en la próxima Copa Libertadores, mientras que al año le quedan seis partidos confirmados. El regreso de Moreno apunta así a la recta final del certamen y a la fase mata-mata; el próximo paso será la evaluación previa al partido del 10 de octubre.
