(ARGENTINA).- Leonardo Ponzio deberá trabajar sobre la fragilidad defensiva que River volvió a mostrar en el amistoso ante Vélez. El 3-2 dejó una producción ofensiva efectiva, pero también dos goles recibidos y problemas para sostener la ventaja. El encuentro se disputó durante la mañana del sábado 26 de septiembre en el River Camp de Ezeiza, a puertas cerradas y con una duración de 90 minutos.
Los goles de Vélez fueron convertidos por Juan Cruz Policella y Matías Arias. La diferencia estuvo en la contundencia de River frente al arco rival, con los tantos de Sebastián Driussi, Ángel Correa y Lucas Beltrán, pero la fragilidad en el fondo volvió a quedar expuesta. El resultado favorable no modificó el aspecto que Ponzio deberá revisar antes del regreso de la competencia oficial.
El contexto del amistoso estuvo marcado por varias ausencias. Ponzio no pudo contar con Santiago Beltrán y Tobías Andrada, convocados a la Selección Argentina, ni con Aníbal Moreno y Thiago Almada, ambos lesionados. Andrada se recupera de una lesión sufrida en la derrota ante Huracán, mientras que Moreno continúa su puesta a punto por una discopatía lumbar y todavía no tiene una fecha concreta de regreso.
La formación inicial incluyó a Ezequiel Centurión; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Nicolás Otamendi y Marcos Acuña; Fausto Vera, Juan Cruz Meza y Tomás Galván; Ángel Correa, Sebastián Driussi y Rafael Santos Borré. En el fondo, Ponzio sostuvo una defensa integrada por jugadores de experiencia, aunque el equipo volvió a recibir dos goles. El amistoso no dejó consignados errores individuales ni una modificación de esquema que explique las dificultades.
Las piezas que faltaron y lo que viene
El partido se organizó para aprovechar el parate por la fecha FIFA y evitar que el plantel perdiera ritmo futbolístico. La práctica competitiva permitió mantener una exigencia de 90 minutos, pero también mostró que River todavía debe mejorar su funcionamiento cuando tiene que proteger una diferencia. La fragilidad defensiva apareció en un encuentro que, aunque fue amistoso, se jugó con duración reglamentaria y ante un rival de Primera División.
La respuesta ofensiva tuvo como noticia principal a Lucas Beltrán. El delantero comenzó como suplente, ingresó por Rafael Santos Borré y convirtió el tercer gol, después de acumular 555 minutos en 11 partidos sin marcar en encuentros oficiales desde su regreso a mitad de año. El tanto ante Vélez se sumó al que ya había anotado en un duelo informal contra All Boys, pero no resolvió las cuestiones que Ponzio deberá corregir en la estructura defensiva.
La agenda le dará a River una nueva oportunidad para comprobar esos ajustes. El próximo partido oficial está previsto para el 7 de octubre contra Sarmiento, en Junín, aunque el club pidió trasladarlo al miércoles 14 por las bajas de la fecha FIFA; antes, el equipo enfrentará a Estudiantes de Río Cuarto durante el fin de semana del 10.
