Julián Álvarez protagonizó una de las novelas más extensas del pasado mercado de pases, debido a que se plantó en Atlético Madrid y ejerció presión para jugar en Barcelona. Sin embargo, todo quedó en la nada ante la firme postura que adoptó el Colchonero, lo que empujó a Deco, dirigente del Barca, a cambiar de objetivo. Ahora, semanas después de aquella postura, desde el Blaugrana volvieron a referirse al tema y anticiparon un duro revés para el delantero.
Aunque la Araña sabía que se había quedado sin tiempo en el mercado de pases para cumplir su sueño de jugar en Barcelona, conservaba un ápice de esperanza para enero de 2027. En especial por la llegada de una nueva ventana de transferencias, que, después de su insistencia, prometía afianzarse como el resquicio ideal para que el Barca mueve piezas nuevamente por su pase. Sin embargo, el campeón del mundo tendrá que seguir esperando para cambiar de aires.
“Barcelona no irá por Julián Álvarez en enero. El Barca está conforme con la elección de Gabriel Jesús y no insistirá por la Araña en el invierno europeo, aunque no se descarta que lo haga en julio de 2027. El delantero quiere salir del Colchonero cuanto antes y sigue priorizando Barcelona”, revelaron en las últimas horas desde Diario AS, lo que evidencia una postura que reconfirmó el propio Deco horas más tarde.
“Tenemos que mirar hacia adelante, y estamos contentos con lo que tenemos. Espero que él también esté bien y que ayude a su club. Hay muchos acuerdos y muchas incorporaciones que simplemente no se concretan”, sentenció el Director Deportivo de Barcelona, dando a entender que, más allá de la predisposición del ex River, el conjunto culé no realizará nuevos avances por sus servicios en el corto plazo.
La situación de Julián Álvarez
Atlético Madrid dejó en claro en más de una oportunidad que no transferirá a su máxima figura a un rival directo, por lo que cualquier intento futuro del Barcelona por Julián Álvarez perderá intensidad. El Colchonero solo le vendería a la Araña al conjunto culé si se ejecuta su cláusula de rescisión, algo prácticamente imposible, dado que el futbolista firmó contrato hasta 2030 y la cláusula es de 500 millones de euros.
