(ARGENTINA).- River Plate había perdido 25 partidos en los tres años previos a la serie contra Palmeiras por los cuartos de final de la Copa Libertadores 2025. En los doce meses posteriores al cruce, la cifra llegó a 21 derrotas, casi la misma cantidad concentrada en un solo año. La diferencia estadística expone por qué aquella eliminación ante Palmeiras quedó como un punto de quiebre en la historia reciente del club.
La ida se disputó el 17 de septiembre de 2025 en el Estadio Monumental y terminó con una derrota por 2-1. Palmeiras fue superior durante los primeros 45 minutos y dejó expuestas las primeras dificultades graves del equipo dirigido por Marcelo Gallardo. El resultado golpeó a un River que hasta entonces había sostenido una competencia regular entre los torneos locales y la Copa Libertadores.
La vuelta se jugó el 24 de septiembre en San Pablo. River perdió 3-1 ante Palmeiras, pese a que había encontrado una ilusión inicial con un gol de Maximiliano Salas, y terminó desbordado en defensa tras la expulsión de Marcos Acuña. El resultado global fue 5-2 y marcó la eliminación del equipo en los cuartos de final.
La racha posterior mostró que el problema no quedó limitado a aquella llave internacional. River encadenó más de 26 partidos sin poder dar vuelta un resultado adverso, con derrotas ante Deportivo Riestra, Barracas Central, Atlético Tucumán y Gimnasia. La dificultad para reaccionar después de recibir un gol se transformó en uno de los principales síntomas del deterioro futbolístico.
Las eliminaciones se acumularon durante los torneos siguientes. River quedó afuera de la Copa Argentina 2025 ante Independiente Rivadavia, del Torneo Clausura 2025 frente a Racing y de la Copa Argentina 2026 a manos de Aldosivi. En la liga local de 2026 llegó a sufrir rachas de hasta cinco derrotas consecutivas y perdió 2-1 contra Huracán en Núñez.
El segundo ciclo de Marcelo Gallardo se extendió desde agosto de 2024 hasta febrero de 2026 y terminó con 85 partidos oficiales, 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas. Esos números representaron un 53% de efectividad y un 41% de triunfos, además de una inversión de decenas de millones de dólares en refuerzos que rindieron por debajo de lo esperado. Gallardo dejó el cargo en febrero de 2026, sin conseguir recuperar el funcionamiento y la regularidad que habían caracterizado su primera etapa.
Eduardo Coudet asumió en marzo de 2026 para reconstruir al equipo, pero su ciclo duró apenas 27 partidos. Los problemas incluyeron la dificultad para conducir un plantel con figuras de alto perfil, planteos previsibles y retrocesos del equipo cada vez que conseguía ponerse en ventaja. Coudet dejó el cargo en agosto, después de seis derrotas consecutivas a nivel local y de la eliminación en la Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe; tras su salida, Leonardo Ponzio quedó como entrenador interino.
