(ARGENTINA).- “Para un aficionado, es como una puñalada por la espalda“. Diego Godín, excapitán e ídolo del Atlético de Madrid, salió al cruce de la novela que mantiene en vilo al club español y duramente criticó los intentos de Julián Álvarez de dejar la institución durante el verano. Para el histórico defensor uruguayo de 40 años, escuchar que la figura del equipo pidió irse nunca es algo sencillo de digerir para la gente.
“Escuchar que tu mejor jugador quiere marcharse nunca es agradable”, completó Godín sobre Julián Álvarez, quien además afirmó que se trata de una situación difícil de manejar desde adentro. “Es una situación muy complicada, como lo ha sido durante todo el verano, no es fácil de gestionar. Verle declarar que quiere irse no es sencillo”, sostuvo el exdefensor, que conoce el peso de la camiseta rojiblanca mejor que casi nadie.
El origen del conflicto se remonta al Mundial 2026 de la FIFA. Allí, el delantero argentino de 26 años comunicó a la dirigencia su decisión de marcharse y cumplir lo que él mismo describió como su sueño: jugar en el Barcelona, vigente campeón de España.
La respuesta institucional fue firme. El Atlético se negó en todo momento a negociar la venta con el club catalán y le hizo saber que existía un “0% de posibilidades” de acuerdo. Tras un tenso cruce de declaraciones entre ambas entidades, Julián Álvarez quedó frustrado en su intento y sigue siendo jugador del conjunto de la capital española.
La lectura del vestuario
Godín, que compartió años de vestuario con la actual generación rojiblanca, puso el foco en el costo humano de la situación. “Me pongo en el lugar de Koke, de los demás jugadores y de Simeone, que tienen que salir en rueda de prensa a defenderle y protegerle porque es joven. No creo que sea mala persona, simplemente tiene el deseo de irse”, explicó el uruguayo.
En ese mismo sentido, el excapitán analizó la posición que tomó la dirigencia al frenar la salida. “El club asumió un riesgo al retenerle, ahora hay que conseguir que se sienta bien y rinda en el campo; eso es lo que espera la afición”, señaló, dejando en claro que la reconciliación depende de lo que el jugador muestre dentro de la cancha.
La relación de Julián Álvarez con la grada ya muestra grietas. La afición rojiblanca reaccionó mal contra su exídolo y lo abucheó en varias ocasiones en lo que va de la temporada, un escenario que Godín ve difícil de revertir en el corto plazo. La situación se complica aún más si se considera que Diego Simeone confirmó su intención de contar con su compatriota esta temporada, por lo que el delantero deberá reconstruir el vínculo con la gente desde el juego y los goles.
Seguí todas las noticias de Soy del Millo en Google News↗